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Mi hijastra se hizo puta para mí (parte 2)
Fecha: 13/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Montes Federico, Fuente: CuentoRelatos
... agarrado las trenzas y le llevaba el ritmo, metiéndole la pija en la boca hasta más de la mitad. En un momento le salieron lágrimas de los ojos, pero Gise no dijo nada y siguió dándole la boca para que la disfrute. El pibe se empezó a calentar y la paró, calculo que para no acabar. La hizo parar la apoyó contra la mesa, le puso la punta de la pija en la conchita y la penetró por atrás de golpe y empezó a cogerla con fuerza, mientras le acariciaba la cola y así estuvo un largo rato. Gise me miraba y su cara era pura calentura mientras me tiraba besitos y sonrisas. Lucio le preguntó si la colita estaba incluida y ella dijo que no y que tenía que preguntarme a mí. Le dije que eran 20 dólares más. Él le puso 2 billetes de diez al lado de su cara y Gise los tomó con su mano y le movió la cabeza en signo de asentimiento. El pibe sacó la pija, le dio dos fuertes chirlos en la cola, le puso lubricante en el ano, le apoyó la punta en su culito y la penetró de golpe. Le vi la cara y los puños contraídos a Gise, pero no dijo nada, mientras el pibe le decía que tenía un hermoso culo y que era una puta divina. Gise cerró los ojos, como siempre hacía al calentarse, y el pibe disfrutó su culito hasta gemir y acostarse sobre ella mientras la cara de Gise mostraba como estaba volando de calentura. Lucio sacó su pija, se sentó, le dijo que le de las tetas para chuparlas, lo que mi nena hizo, tomando cada una con la mano para ofrecerle los pezones. “Vales la pena el precio”, dijo Lucio. ...
... “Te puedo llamar para otra vez?”. Ella le dijo que tenía que arreglar conmigo, que yo era su proxeneta. “Ok”, dijo, se vistió y se fue. Gise se sacó la máscara, vino a donde estaba, me dio los 20 dólares y me dijo “cogeme papito, me quedé re caliente” y tuvimos un sexo violento y breve y ella acabó, quedándose un rato largo abrazada a mi. -“Me encantó papi, gracias por cumplirme este deseo”, me dijo entre besos. “Cuando quieras soy tu puta siempre que estés ahí para cogerme después. Me re calienta sentirme trabajando para vos. ¿Está mal?” -“Gise, en el sexo no hay reglas ni parámetros. Te vi la calentura cuando estabas trabajando. Te cogió de golpe no solo la concha sino también el culo, te vi contraerte de dolor, pero al rato tenías cara de putita caliente”. -“No puedo explicar porqué, pero me pone a mil sentirme tu puta, más si vos estás mirándome mientras trabajo. Me encanta y disfruto cuando soy Foxy. Me siento poderosa, y me siento más tuya y me encanta que después mi hombre me haga acabar y me llene de leche, porque eso solo vos podés hacerlo, nadie más. ¿Podemos hacerlo de nuevo?”. -“No como hábito, no sé si me lo banco. Pero cada tanto, si querés te arreglo otra cita”. -“Si, porfi. Mientras tanto tu nena sigue trabajando de putita gratis para su papi”. Y así fue como Gise terminó trabajando para mi una vez al mes o, en general, una cada dos meses. Me dijo que iba a atender a los clientes que le trajera pero yo los selecciono con microscopio. Ya ...