1. Las Mujeres en mí Vida (2)


    Fecha: 14/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Bisexuaal, Fuente: SexoSinTabues30

    — Mí amor, levántate. Son las 14:00 hs de la tarde.
    
    Sentí sus suaves labios presionando con cariño mí cuello y mejilla logrando erizar mí piel.
    
    — Un rato más.— supliqué soñoliento.
    
    — Un ratito eh, no seas vago.— comentó burlona— Yo voy a preparar algo para comer.
    
    Me dió un pico en la boca y luego se colocó la tanga negra de encaje que yo mismo le había arrancado anoche, una tanguita que parecía tener ganas de esconderse entre sus gordas y apetitosas nalgas. Así sin nada más que tapase su cuerpo ni corpiño ni otra cosa, solo entangada y con las tetas al aire salió de mí habitación y se condujo por el resto de la casa a pasos felinos sin ningún tipo de temor a ser vista desde afuera o algún prejuicios por haberse cogido a su hijo en la noche de ayer.
    
    Yo traté de ponerme más cómodo para seguir con el sueño pero fue difícil, la pija se me había parado de nuevo y estando desnudo fue difícil en no concentrarse por el placer que producía rozarme con la almohada o parte de la cama así que inconcientemente o no moví mí pelvis como si cogiera con la almohada largando suspiros a la vez que aumentaba el ritmo de las «embestidas». Movía la pija a tal punto que la «metía» entera en la almohada como si fuese una concha bien abierta.— Ohh oohh— gemí plácidamente ya ahogado de placer y continué sin parar hasta correrme sobre ella, gran cantidad de leche espesa y blanca había caído en parte al colchón pero no me importó, tomé un poco con los dedos y los chupé tragando mí propio ...
    ... sabor. Era algo salado pero me gustaba así que seguí degustando mí leche y desparramando sobre mí pija dejándola que se seque sobre esta hasta que oí el grito de mamá para que bajase a la cocina.
    
    — Ahí tienes mí amor— Me dejó unos sandwiches sobre la mesa pero yo no dejé de ver cómo movían sus tetas hasta sentarse a mí lado— A la noche comeremos algo mejor.
    
    — Gracias ma. ¿Ari y Flor no volvieron?.
    
    — A Flor la tengo que buscar en lo de una amiga y Ariana seguro que debe andar de joda todavía.
    
    Terminamos de comer y la ayudé a acomodar un poco la casa sobretodo mí habitación donde parecía haber sido testigo de una guerra.
    
    — Qué es esto? En serio te pajeaste con la almohada?.— preguntó entre incrédula y gracia— Como si lo de anoche no te hubiera sido demasiado.
    
    — Y bueno que querés.— me reí— son las hormonas.
    
    — Saliste a mí, yo a tú edad montaba como loca mí almohada si no tenía un chico pijudo al lado.
    
    Si había algo que me encantaba de mamá era la naturalidad con la que nos hablaba a mí y mis hermanas. Para ella el sexo debía verse y ser algo libre sin tabúes por lo que crecimos con esa mentalidad.
    
    — Seguro eras la mejor petera del barrio.
    
    — Pues no se me han quejado.— me guiñó el ojo mientras se reía— Tampoco es que estaba con cualquiera, solo si me parecían lindos o me hacían reír les daba chances.
    
    — Y ahora con Florencia harás lo mismo?.
    
    — No creo, apenas tiene 13. Dejala que disfrute de las pajas ahora.
    
    Cambiamos las sábanas de mí cama ...
«123»