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La zorra de mi mujer y tres pollas negras
Fecha: 23/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Calentorro, Fuente: TodoRelatos
Mi mujer siempre había tenido la fantasía de follar con un negro en mi presencia y todo comenzó cuando me fue a visitar al hospital tras someterme a una pequeña intervención que no me permitía moverme mucho por el dolor. Ella estuvo un rato conmigo y luego se marchó a realizar unas gestiones. El caso es que nada mas cerrar la puerta de la habitación escuche una voz que decía "¡Vaya como esta de buena esa tía!". Corrí la cortina que había en la habitación y vi que el que lo decía era mi compañero, un chaval negro bastante fornido, de unos 20 años más o menos. Yo no le conteste nada pero él volvió a hablar diciéndome "no te quedes como un pasmarote tío, solo he dicho que tu mujer tiene un buen polvo, solo eso, tienes mucha suerte de tener una mujer así", palabras por las que no supe si sentirme halagado o no, contestándole yo que efectivamente Nuria estaba muy buena. Acto seguido volví a correr la cortina y me puse a ver la televisión tranquilamente. Pasados unos 25 minutos entró por la puerta de la habitación otro chico negro que no venía solo sino con otro más. Saludaron al entrar y se pusieron a hablar con mi compañero de habitación, pudiendo escuchar que se trataba de un hermano y un primo suyo y por su apariencia debían tener poco más o menos mi misma edad, estuvieron una hora aproximadamente y cuando ya se marchaban se encontraron de frente con mi mujer, que volvía a traerme unas cosas. No pude evitar fijarme en cómo la miraban de arriba y abajo, aunque no hicieron ...
... ningún comentario, tan solo saludaron y salieron de la habitación. Cuando llego la hora de la cena Nuria tuvo que marcharse a casa y yo me quedé solo con mi compañero, con el que ella había mantenido un ratillo de conversación pues al entrar me di cuenta de que le saludaba por su nombre, que al parecer era Said. Supongo que estaba en la habitación antes de llegar yo y por eso mi mujer le conocía de cuando esperaban a que me trasladaran a mí. A la mañana siguiente, al despertarme, los otros dos negros estaban ya en la habitación hablando con el otro y yo comencé a escuchar atento haciendo que continuaba dormido. Ellos comentaban "¡Jodeeerrr, con la mujer de éste, menudo polvazo tiene!", respondiendo uno de ellos "¡No jodas que es su mujer. Pues sí que esta buena la muy puta. Seguro que estaría encantada de probar nuestras pollas!", añadiendo otro "¡Es probable, ya sabes que las cuarentonas se mueren por un buen rabo que les llegue hasta el fondo!", apostillando uno de ellos "¡Venga, dejad de decir chorradas, está casada y con hijos seguro!", respondiendo otro "¡Y qué coño importa eso, ¿desde cuando te importa que una tía esté casada?, el único problema es que estoy aquí sin poder moverme y para cuando yo me recupere el capullo éste y su mujer ya no estarán aquí!". Respondiendo otro de ellos de inmediato "¡Coño, pues nos la follamos antes, aquí mismo!", a lo que respondió uno de los tres "¿Estas loco o qué... Y qué coño hacemos con el marido...?", comentando otro "¡Pues que mire, lo ...