1. El día que nos encontró el marido (3)


    Fecha: 25/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Nachodura, Fuente: CuentoRelatos

    -¡Hola! ¿Y? ¿Cómo te fue ayer?
    
    -¡No lo puedo creer! Pará que te llamo y te cuento.
    
    En la mañana desperté, él no estaba, me escribí contigo y en el trabajo fue un día normal, aunque más excitada que un día común, así que cuando llegó la hora de irme, ya estaba casi que afuera del edificio. Llegué a casa y él ya estaba junto a Francisco, los saludé a los dos pero a él le di un beso más fuerte y hasta le metí un poco la lengua, sabía que iba a querer descubrir alguna pista de si había estado con vos, así que supuse que una versión de mí más excitada, le iba hacer imaginarse cosas.
    
    Y no me equivoqué, después del beso me quedó mirando, pero no le dije nada, solo me sonreí y le dije “Te amo”.
    
    Empecé a hacer las cosas de la casa, en un momento les dije que me iba a bañar, la verdad que ya me había olvidado un poco de todo el asunto, por eso me sorprendí cuando él me pidió que no me bañara. Me di cuenta que querría averiguar por sus propios medios si yo había estado contigo. Por suerte le estaba dando la espalda porque mi sonrisa fue muy evidente, me tranquilicé y le contesté que me dejara bañar ¿Por qué quería que no me bañara? Como estaba Francisco adelante, me miró más firme, pero como no le hice ninguna cara especial, me dijo con señas que esperáramos un rato para bañarnos juntos.
    
    Me sonreí, ahora de frente a él y le dije “Aaah, entiendo, dale amor, espero entonces, voy a cocinar.” Lo gracioso fue que no se aguantó mucho y mientras estaba picando unas cosas, ...
    ... aprovechando que estábamos solos en la cocina, me agarró de atrás y metió la mano por debajo de mi pollera para tocarme justamente donde él se imaginaba que iba a tener algo de vos, supuse, y lo confirmé enseguida porque disimuladamente se dio vuelta para oler sus dedos. Ahí lo quise dejar en evidencia y le dije ¿Qué hacés oliéndote los dedos? – ¿No puedo querer sentir tu olor, no puedo estar excitado?
    
    -¿Y por qué estás tan excitado?
    
    -No estoy tan excitado ni nada de eso, sólo tengo ganas de estar con vos.
    
    -Ah bueno, me gusta, pero hoy estoy cansada amor, estuvo bravo en el trabajo, quiere darme un baño y dormir tranquila ¿Te jode?
    
    – Si, me jode, porque quiero hacerte el amor, yo tengo ganas.
    
    Me di cuenta que se había empezado a enojar y no era mi idea, así que le dije, bueno amor, dale un ratito.
    
    – Ratito nada, nos merecemos el rato que tengamos que estar ¿O es que vos no querés porque ya hiciste algo?
    
    ¡Al fin salió el tema!, así que aproveché para quitarle importancia y decirle que no, nada que ver que no había hecho nada, que corroborara él mismo en un rato. Y me sonreí.
    
    Creo que en esa sonrisa le di pie para que pensara que sí, que había pasado algo, porque me tomó la palabra y me contestó que apenas se durmiera Francisco nos metíamos al baño.
    
    El resto de la noche fue muy rara, casi no le dimos corte a nada más, yo estaba excitada también porque me gusta esto que se excite tanto si anduve con alguien más, aunque no lo reconozca, o sí, ya no sé ...
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