1. Mi prima casada


    Fecha: 27/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Comenzaré describiéndonos un poco, yo soy alto delgado, siempre me ha gustado hacer ejercicio y cuando sucedió esto yo tenía como 38 años, practicaba crossfit y un poco de gym así que estaba en muy buena forma, mi prima cuatro años menor que yo, chaparrita de tez morena, muy piernuda, super nalgona tiene unos senos pequeños pero muy lindos, una piel hermosa, siempre hizo ejercicio así que tenía un abdomen súper plano a pesar de tener un hijo. Todo sucedió un día que yo estaba en mi casa solo, me había separado y llevaba como dos años soltero, me encontraba aburrido y le mandé un mensaje a mi prima para platicar, ella y yo nos llevamos muy bien desde siempre y era normal que platicáramos ocasionalmente, y nuestras pláticas eran de todo y nos teníamos mucha confianza, yo ya llevaba algunas semanas pensando en ella y recordando algunas veces que eramos más chicos y tuvimos conversaciones calientes por chat, incluso en una de esas los dos estabamos tan prendidos que me mandó fotos con una minifalda súper chiquita y sin bra, para ese entonces ella estaba súper en forma porque practicaba Tae Kwon Do y se veía muuuy bien, pero esa historia la contaré en otro momento, el punto es que yo estaba recordando esos momentos y estaba muy caliente de solo recordarlo así que me dispuse a cortejar a mi primita, ella estaba casada pero no teníamos problemas para platicar y de repente le soltaba comentarios de que se veía muy bien, etc. le dije que a ver cuando iba a mi casa a echar el cafecito ...
    ... y a platicar, así pasaron algunos días hasta que hubo oportunidad de que se zafara un rato y llegó a mi casa. Ella acostumbraba a vestir ropa muy holgada, por lo que no llamaba la atención y cualquiera diría que no tiene lindo cuerpo, pero la verdad es que tiene un cuerpo de campeonato, las nalgas más grandes y bonitas que he visto, super piernuda. Ese día llegó a mi casa en su coche, le abrí el portón con el control remoto y entró, yo la esperaba en mi casa y ya tenía todo el ambiente preparado para todo obviamente ella ya sabía lo que haríamos pero no eramos explícitos, disfrazábamos lo que haríamos con el pretexto de tomar café. Bajó del coche y se dirigió a la entrada de mi casa donde yo la esperaba, iba como normalmente se viste, pantalones holgados, blusa de la que usan los doctores en quirófano y tenis, entró y la abracé para saludarla, solíamos abrazarnos y cuando nadie nos veía le agarraba las nalgas, ese día no perdí la oportunidad de hacerlo y le dije que estaba bien nalgona, ella sonrió y me dijo -ay menso- riéndose pero sin poner resistencia, le dije vente pasate, nos sentamos en el sillón y o entre que platicábamos cosas sin sentido me recargué sobre ella, abrazándola de la cintura y diciéndole que si estaba haciendo ejercicio porque se veía más buena, ella me empezó a platicar que si hacia un poco en su casa pero que necesitaba hacer más a lo que yo le dije que no necesitaba hacer más porque estaba muy buena, ella se levantó y me dijo -¿tu crees? levantándose ...
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