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Fatty, Patty y Katty VIII
Fecha: 05/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... y yo con nuestra abuela. – dijo Alma que había vuelto con un carrito con las bebidas y cubitos de hielo y al ver que Jesús estaba hablando del tema intervino – Según el recuerda, de niño junto a su padre estuvieron en mi casa, y que también era muy cariñoso con mi madre, que acababa de tener a Eloísa, que estaba recién nacida en la cuna. ¿Sobre ese tema sabéis algo? -Lo cierto es que nuestra madre y la vuestra, siempre se han llevado muy bien, y como todas sabemos siempre hemos convivido como si ellas fuesen hermanas. – dijo Alicia – Como también Virginia, la madre de Alma, era amiga de Doña Rocío, es posible que fuese a felicitarla por el nacimiento de su hija. Me parece que estáis haciendo un mundo de algo que solo existe en vuestra calenturienta mente. -Coño, ahora resulta que Jesús y yo también, tenemos una mente calenturienta. – salto Alma – Pero lo que es cierto, es que vuestra madre y la nuestra son solteras y han tenido, una tres y la otra, dos hijas, y nadie que yo sepa, nadie, sabe quién cojones son nuestros padres. Ellas sí que se puede decir que tienen o tenían mentes calenturientas, y no solo las mentes, también la entrepierna. Pero yo estoy dispuesta a preguntarle a la mía mañana cuando vuelva, y no voy a aceptar más respuestas ambiguas. -Pero eso de la soltería puede que sea algo que lleven en sus genes, porque tanto mi abuela como la tuya, también son solteras, al parecer mujeres liberales anticipadas a su tiempo. – intervino Alexia – Por lo menos ...
... eso es lo que yo he interpretado por lo que de ellas he escuchado. -Bueno, creo que ya hemos cotilleado bastante. – dijo Jesús – Debemos de acostarnos que veo que mis sobrinas están abriendo la boca, no sé si las aburrimos o que tienen sueño. -Tenemos sueño, entre el viaje, el cambio de horario, el montaje del dormitorio y todo lo que ha ocurrido hoy, estamos necesitando descansar. – dijo una de ellas – Vamos a estrenar nuestra nueva cama. Pero mañana tenemos que nadar todas, a ver si alguna es capaz de ganar a mi tío, aunque sea porque le dé un calambre. Se dirigieron todos a sus respectivos dormitorios, y en un aparte Alma le dijo a Jesús: -Mañana vamos a ver si somos capaces de enterarnos de algo, ¿A qué hora nos vamos? -A las siete y media nos vamos. Te esperare en las cocheras. A la hora en que habían quedado apareció Alma, y aunque no iba vestida con el equipaje del día anterior, tampoco se había vestido con ropa muy femenina, ya que llevaba el pantalón de un chándal muy ancho y una camiseta amplia de color negro, aunque llevaba sus rizos visibles. Nada más subirse al coche, Jesús le dijo: -He estado dándole vueltas a lo que ayer hablamos con tus primas, y vamos a intentar también saber algo sobre vuestras abuelas, ya que yo no sabía que ellas también eran solteras, quizás como dice tu prima tengo una mente calenturienta, pero lo cierto es que tengo el presentimiento de que algo extraño, bastante extraño, hay en todo esto. -Pues de mi abuela poco ...