-
Mi mujer me regaló unos cuernos por navidad
Fecha: 05/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Eric Salazar, Fuente: TodoRelatos
Estábamos a menos de un mes de Navidad y las cenas de empresa empezaban a llenar la vida nocturna de las ciudades. María, al tener negocio propio, no hacía cena de empresa, por lo que decidió salir una noche con su amiga Ana. Que estaba un poco deprimida por su reciente separación. Así que aprovechando que no tenían niños ese fin de semana. Quedaron para irse juntas, a disfrutar de un día entero de amigas a la capital. Se puso un vestido rojo que delataba sus intenciones y se alisó su morena melena. Estaba realmente atractiva y llamativa a la vez. Intuí con sus actos que esa noche iba a hablar y a tontear con más de un hombre. Y no con cualquier hombre. Con los hombres que le gustan a ella. Altos, guapos y con buen cuerpo. Su prototipo. Salió de casa a eso de las once de la mañana, ya que se iban a tomar vermut y después a salir por la tarde y continuar de noche. Yo tenía que trabajar, por lo que estuve casi toda la tarde liado. Iba llegándome algún whassup con alguna foto suya en acción. Ya se les notaba entonadas. Puesto que son aficionadas al buen vino. Se las notaba muy alegres. Salí de trabajar y me fui a casa. Cene y puse Netflix para estar entretenido con alguna película haciendo hora para irme a dormir. La frecuencia de los whassup bajó bastante cuando se fueron a los bares de marcha. Acabe de ver la película y cuando me iba a meter a la cama me llego un whassup explicándome que Ana no se encontraba bien y cogía un taxi para casa. Que ella se quedaba en ...
... la capital porque había encontrado a una amiga de su hermana y se quedaba con ella. Me resultó algo extraño, pero opté por callarme y darle las buenas noches sin más. Desperté a eso de las siete de la mañana y lo primero que hice fue mandarle un mensaje a ver si se encontraba bien y si ya estaba en casa. No hubo respuesta. Me empecé a intranquilizar y entonces recordé que tenía el número de la amiga de su hermana de una vez que estuvimos con ella. Escribí y le escribí un whassup: Buenos días, Cristina. ¿Está María ya en casa? No me contesta a los mensajes y estoy preocupado. Su respuesta fue inmediata. Buenos días, Javi. Conmigo no está. No la he visto hoy. ¿Ha venido a Zaragoza? De repente mi alma se encogió. Si Cristina. Pensaba que estaba contigo. Pero que me habré liado. Perdona. — Contesté como pude. Bueno. Si le pasa algo que me avise y que venga a mi casa a dormir. No quise seguir hablando. María no necesitaba engañarme para hacer lo que quisiera. Simplemente decírmelo. Me había defraudado y lo peor. Ni siquiera sabía si estaba bien, ni donde estaba. Llame por teléfono y no hubo respuesta. Una y otra vez. Mi angustia crecía conforme pasaban los minutos y seguía sin saber nada de nada. Hasta que un whassup llegó a mi móvil. Ya estamos en casa de Cristina. No te preocupes. Todo está bien. Yo sabía que eso no era cierto y mi contestación no fue muy agradable. No estás con Cristina. Acabo de hablar con ella. Tú sabrás con quién ...