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Compañera de facultad
Fecha: 09/07/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: inflame_blue, Fuente: CuentoRelatos
Lucía y él eran compañeros de facultad, coincidiendo en varias materias. Cada vez que la veía caminando por los pasillos, él se acercaba y le ofrecía llevarla a su casa, especialmente en invierno, cuando el anochecer llegaba temprano. Ella, con sus 46 años, era mucho mayor que él, que apenas tenía 25. Lucía le había contado que siempre había querido estudiar, pero recién ahora, divorciada y con sus hijos ya grandes, había podido concretar su sueño. Físicamente, ella no era el tipo de mujer que solo le atraía. Nunca le habían gustado las mujeres mayores, pero había algo en la personalidad de Lucía que lo cautivaba. Cada conversación que tenían, cada palabra que ella pronunciaba, se quedaba dando vueltas en su cabeza durante todo el día. Era como si su mente no pudiera dejar de pensar en ella, en su voz, en su forma de ser. Un día, al despedirse con un beso en la mejilla, sus labios se rozaron accidentalmente. Lucía se disculpó, pero él no pudo evitar sentir una extraña emoción. Esa noche, en la soledad de su habitación, no pudo evitar masturbarse pensando en ese breve contacto. La imagen de Lucía, su sonrisa, su perfume, se habían grabado en su mente de una manera que no podía ignorar. La siguiente vez que la vio, la llevó a su casa como de costumbre. Al llegar, al despedirse, él la tomó por la nuca con una mano y la besó. Lucía se dejó llevar, sorprendida por la audacia de su compañero. Él, envalentonado por su respuesta, metió la otra mano entre sus piernas, ...
... sintiendo la calidez de su cuerpo. Los besos se volvieron más apasionados, más intensos. Él comenzó a bajar por su cuello, besando y lamiendo su piel, mientras sus manos exploraban su cuerpo. Lucía, inicialmente sorprendida, se dejó llevar por la pasión del momento. Sus manos se aferraron a los hombros de él, mientras sus labios buscaban los suyos con ansia. Él la empujó suavemente contra la puerta del coche, sintiendo la firmeza de su cuerpo contra el suyo. Con una mano, levantó su falda, revelando sus muslos desnudos. Lucía jadeó suavemente, sintiendo la excitación crecer en su interior. Él, sin decir una palabra, se arrodilló frente a ella, mirándola a los ojos con una intensidad que la hizo temblar. Con habilidad, él desabrochó los botones de su blusa, revelando su sostén. Lucía cerró los ojos, sintiendo la frescura del aire en su piel. Él besó su cuello, su hombro, mientras sus manos exploraban sus senos, masajeándolos suavemente. Ella gimió suavemente, sintiendo el placer recorrer su cuerpo. Él bajó su cabeza, besando y lamiendo sus senos, mientras sus manos se movían hacia abajo, desabrochando su falda. Lucía se dejó llevar, sintiendo la excitación crecer en su interior. Él, con habilidad, le quitó la falda, dejándola en ropa interior. Ella se sintió vulnerable, pero la mirada de él la hizo sentirse deseada. Con un movimiento rápido, él le quitó las bragas, dejándola completamente desnuda. Lucía se aferró a la puerta del coche, sintiendo la frescura del aire en ...