1. La nueva compañera de piso 3


    Fecha: 09/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Naira Rose, Fuente: TodoRelatos

    ... redondo culo de su amiga, mientras aceleraba la velocidad de mi pelvis me transportaba de nuevo a esa noche
    
    Los gemidos casi gritos de Ana me sacaron de esa fantasía para volver con ella y ver su cara de deseo, mientras yo metía mi dedo en su boca y ella lo chupaba como chupa mi pija
    
    Aumenté más el ritmo de mis movimientos como de sus gemidos, hasta venirme en su culo. Salí despacio, viendo como quedaba ligeramente abierto y mi semen blanco salía de él.
    
    Ana se acostó sobre la cama, mientras tocaba su clítoris, la miré mientras se tocaba, vi la expresión de su cara cuando terminó, aunque el ruido en la cocina me distrajo de sus mejillas sonrojadas.
    
    -Voy a bañarme, bebé. Poneme algo para cenar. me dijo Ana
    
    Salí del cuarto y caminé en silencio por el pasillo. Noe estaba en la cocina de espladas a mí
    
    —¿Estás bien? —pregunté en voz baja.
    
    Se giró lentamente. Tenía una cuchara en la mano y un cuenco a medio lavar en el fregadero.
    
    —Perdón… se me cayó un vaso. No quise despertarte —dijo, sin mirarme.
    
    —No, no… yo ya estaba despierto.
    
    Silencio.
    
    Noe se quedó quieta, pero no hacía ...
    ... nada. Solo me miraba ahora. Los ojos un poco brillosos. La boca apretada.
    
    —Se escuchaba todo —dijo al fin.
    
    Me congelé.
    
    —Perdón… —alcancé a decir, incómodo.
    
    —No tenés que disculparte —respondió con un tono que no supe leer del todo.
    
    Volvió a girarse hacia el fregadero. Se quedó unos segundos quieta, de espaldas otra vez.
    
    —Igual... —añadió casi en un susurro—. No pensé que ibas a estar tan... presente con ella después de lo de la otra noche.
    
    Mi estómago se cerró.
    
    —Noe...
    
    —Está bien —me interrumpió—. Es lógico. Yo soy solo la que vive con ustedes. La amiga. La que se pasa de copas y dice cosas que no debería.
    
    —No fue eso —dije, acercándome apenas un paso.
    
    —Entonces, ¿qué fue?
    
    Esa pregunta. Esa mirada. Esa distancia mínima. El deseo todavía flotando en el aire, mezclado con celos, confusión y algo que dolía.
    
    Y yo ahí, parado en medio de la cocina, con el corazón dividido entre lo que hice y lo que no debería haber deseado.
    
    Antes que pudiera responder, sentí como se abría la puerta del baño.
    
    Finguí que buscaba algo en la heladera mientras escuchaba a Ana acercarse 
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