-
Mi inicio con las mujeres
Fecha: 10/07/2026, Categorías: Lesbianas Autor: klarisa, Fuente: CuentoRelatos
... en el interior de su coño, en ese momento comprendí a los hombres y su sensación de poder cuando meten su polla dentro de una mujer, como mujer que había recibido varias pollas en mi vida creo que no me fue difícil encontrar el ritmo apropiado para que mi amiga gozará de la manera más intensa posible. Sus gemidos me hacían ver que lo estaba logrando, comencé a mover el aparato con una de mis manos, mientras con la otra me pue a acariciar sus tetas, la verdad es que eran deliciosas, no me extraña que a mi hijo le volvieran loco, de esta manera ella empezó a gemir de una manera cada vez más intensa hasta que noté como un gran orgasmo sacudía su cuerpo. Ella me abrazó y me dijo: –Cariño lo has hecho muy bien, esto lo tenemos que repetir más veces, aunque igual deberías comprarte uno para ti, para que pudieras gozar cuando te apeteciera, aunque no tuvieras compañía. Mar se había creído las mentiras de mi hijo y se pensaba que yo era una recién separada solitaria, jajaja, yo la bese en la boca y la dije: –Prefiero hacerlo contigo –Lo haremos y te presentare a otras amigas. –¿Alguna que no conozca Iván?, la pregunté. –Por supuesto dijo ella, pero ahora hagamos una de las cosas más deliciosas que pueden hacer dos mujeres., me dijo. Y me pidió que me tumbará sobre la cama con el coño bien abierto, lo hice, ...
... ella se tumbó encima de mi en posición invertida, de manera de el coño de cada una quedó al alcance de la boca de la otra, ella introdujo su lengua dentro del mío y yo hice lo mismo con la mía en el suyo y comenzamos a lamernos, era algo increíble comer un coño mientras sentías como la lengua de tu compañera te come el tuyo es de las mejores cosas que puede sentir una mujer. Yo sentía que estaba alucinando, ella sabía donde atacar mi coño para hacerme gozar y creo que lo que me estaba haciendo sentir me ayudaba a buscar lo que debía de hacer yo para hacerla sentir lo mismo, el asunto es que no tarde en correrme, pero no la deje moverse de arriba y seguí atacando su coño con mi lengua hasta que la oí gemir de una manera tan intensa que me demostraron que estaba teniendo un orgasmo, esto me hizo sentirme satisfecha. Después ella si me movió, se colocó a mi lado y nos volvimos a fundir en un beso muy apasionado. Tras ello las dos dimos por terminado nuestro encuentro, nos vestimos, las dos sabíamos que íbamos a repetir. Yo estaba preocupada por como reaccionaría cuando descubriera el engaño a que mi hijo y yo la habíamos sometido. Mientras volvía a casa pensaba en lo sucedido, había descubierto el sexo con mujeres que no sustituía al sexo con jóvenes que parecía haberse convertido en mi especialidad, pero le complementaba.