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La puerta roja – Parte I
Fecha: 13/07/2026, Categorías: Fetichismo Incesto Intercambios Autor: Leo Stinson, Fuente: SexoSinTabues30
... culo completo, mi lengua entraba en su hoyo y recorría sus nalgas, sus piernas, la sensación era increíble! — Aaaaaay que rico me chupas el culooo, no te detengassss por favoooor — ¿Te gusta puta? — Me encanta papiii, que rica tu lengua en mi anoo, aaaaaah! si, si te amoooo sigueeee — Méteme los deditos papi, ¿si? Metí dos dedos en el ano de esta perra en celo y comencé a dilatarlo mientras acariciaba sus tetas, con un pezón gordo y café, que ricas tetas tenía esta puta, ella gemía como loca, no le importaba gritar, pero eso no importaba, la música afuera era fuerte y estábamos algo alejados. Metí otro dedo y ella gritó mas, no paraba de gritar como si estuviera convulsionando, con una mano estimulaba su clítoris y con la otra dilataba su ano, Kass gritaba y se retorcía, ponía sus ojos en blanco y gritaba tanto, que me asusté un poco, pero rápido entendí que era su manera de disfrutar y me gustó, así que me dejé llevar también junto a ella. Seguí escupiendo su ano y metiendo mis dedos, ella me detuvo, levantó mi rostro hacia ella — Quiero que me penetres, quiero sentir tu verga completa dentro de mi, papi, ¿si? — Lo que tu mandes, amor — Dime princesita, trátame con cariño y amor pero destrózame el culo, papi, ¿ok? — claro que si mi princesita Kass se levantó, se quitó por completo el vestido, se quitó las zapatillas y fue a buscar algo en su bolso, yo pensaba que eran condones, pero regresó con una pequeña blusa blanca, se veía ya algo ...
... vieja, se la puso y pude ver que tenía un estampado que decía «Princesita de Papá», la blusa se veía deslavada y con años de uso, incluso le quedaba pequeña, apenas le cubría debajo de las tetas, debajo del texto había una fotografía impresa en la blusa, muy deslavada ya, pero se alcanzaba a distinguir a una niña pequeña y un hombre, juntos sonriendo. — Papi, aquí está tu culito, listo para que hagas lo que tu quieras, el tiempo que tu quieras, mete tu verga dentro mi mi, papi — ¿Eso es lo que quieres princesita? ¿Sentir la verga de tu papi taladrando tu culo? La tomé y le di la vuelta, puse su pecho sobre la cama para que su culo quedara parado justo en mi verga, escupí su ano y de una arremetí contra ese culo delicioso que me estaba regalando, me sentía en la gloria, esta puta que acababa de conocer me daba su culo entero, gemía como una loca disfrutando las embestidas que le daba, me pedía que le diera más fuerte y yo intentaba concentrarme para durar lo más posible, no quería que ese momento se acabara. — Siiii papi, así, así, siiiiii, que ricooooo, me encanta tu verga papi, me he portado bien eeeeh, aaaaaaaah! No le he dicho a nadie nuestro secretito, aaaaaaay … Me encanta tu verga dentro de mi papitoooooo Me excitaba escucharla hablar así, me la ponía durísima, jamás había tenido la verga tan dura. Seguí bombeando a esta perra, la puse boca arriba para chupar sus tetitas, la escupí, le di unas cachetadas, mientras mi verga entraba y salía duramente de su ano, ...