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HERMANAS DE MADRID
Fecha: 13/07/2026, Categorías: Dominacion, Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Por fin llegó semana santa y decidí que era buena idea ir a la capital para tomarme un tiempo libre, así pues contacté con Renia, una amiga de Instagram que vive en Madrid, a la cual pregunté si tenía algún problema en que fuera a verla a su casa y pasar la semana santa en esta. Ella me dijo que no, que no tenía problema. Así pues, ya tenía lugar donde pasar el tiempo, por lo que me puse rumbo a la capital. Una vez llegué la pregunté por su dirección, una vez me la dió llegué hasta allí sin problema. Tras eso, llamé y subí a su casa. Ya una vez dentro la abrazo, a lo cual ella me responde con un abrazo, tras este me viene un sorpresivo abrazo de parte de su hermana Ana. Esto me sorprendió, así pues, la pregunté que qué hacía por aquí. Ella me dijo que había decidido también ir a Madrid para pasar la semana santa con su querida hermana mayor. Tras saber que iba a estar con ambas decidí darme una ducha, pues hacía mucho calor en la calle. Tras salir me di cuenta de que me había dejado la ropa en el maletero. Así pues, voy tapado con una toalla al salón, para preguntar a Renia si tenía algo que prestarme para ir al coche. Para mi suerte, tanto Renia como Ana se encuentran en el salón, viendo una peli. Me miran ambas perplejas, yo no sabía porque, hasta que bajé la mirada. Tenía el paquete marcado, y es que no era para menos, pues ambas hermanas estaban buenísimas, más ahora que con el calor que hacía en Madrid estaban en bikini, bueno, eso por lo menos Renia, Ana ...
... directamente iba en tanga. Me hacen un gesto de que me siente en el sofá, a la par que me hacen un hueco en el medio, yo para no hacer más complicada la situación decido obedecer. Se me quedan ambas mirando mi paquete debajo de la toalla, Ana, que no puede más, pues estaba babeando, me quita la toalla y se moja el tanga negro. Ambas se ponen cómodas y comienzan a chupármela. Es Renia quien estaba algo menos decidida, pero cuando vió a Ana cogerme la polla con sus manos y lamer no se lo pensó dos veces y la siguió el juego. Sus dos lenguas eran muy buenas, se notaban que eran hermanas, pues se complementaban muy bien y terminaban sus lenguas juntas en la punta de mi polla, así fácilmente me sacaron la primera ráfaga de leche. Y es que sí, les gustó tanto que no pararon y siguieron y siguieron. Tras la tercera decidieron parar, me dijeron que las siga y me llevaron a la cama, pues lo encontraban más cómodo que estar tumbadas en los laterales del sofá. Ahí continuaron chupándome la polla, haciéndome venir de nuevo cinco veces más. Ana se hartó de solo chupar, y puesto que tenía las manos en la parte baja de mi polla comenzó a subir y bajar, bombeando así semen de abajo a arriba, lo hacía bruscamente, hasta que estuve a punto de venirme y apretó fuerte haciendo salir solo una gota. Me dijo que le gustaba mucho hacer sufrir a los chicos y que ya se lo agradecería. Por contraposición, su hermana Renia seguía lamiendo, pero al ver que Ana no me dejó acabar paró. A su hermana no le ...