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Mi cuñado marroquí 2 (Cap v)
Fecha: 14/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... momento en el que se acercaron lo suficiente, para comenzar a acariciar sus senos, apretar sus pezones, pellizcarlos fuerte, y viendo la expresión de su cara, juraría que aquello lo que hizo fue disparar su libido aún más… Hasta que llegó el momento en el que se llegó a meter casi más de la mitad de aquel enorme miembro. Y Hakim y Abdul, comenzaron ya completamente desbocados, a abofetear a mi esposa, agarrarla del cuello, abofetear sus senos, apretarlos fuertemente. Pellizcarlos, pellizcar sus caderas, sus cachetes, sus muslos… Estaban completamente desbocados… Mientras Laura, que miraba la escena, los pajeaba fuertemente, y a la mínima que podía, se introducía sus vergas dentro de su boca… De repente, sentí como mi esposa, soltaba un grito atronador, y se dejaba caer casi dentro de aquel gigantesco miembro, su cuerpo comenzaba a temblar, a convulsionar, sus ojos se habían quedado completamente vueltos, Abdul tuvo que agarrarla de la muñeca, porque si no, perdería el equilibrio, y Laura, aprovechó para masturbar fuertemente a esos dos mierdas marroquíes, consiguiendo que eyacularan fuertemente sobre las piernas de mi esposa. Las corridas eran más exageradas que las que salían en las películas porno. Durante unos instantes, todos permanecieron quietos, respirando agitadamente… Mi mujer, aún, con aquel gigante entre sus piernas, seguía recibiendo pequeños espasmos de placer, su respiración, agitada y entrecortada, fue calmándose poco a poco, y ...
... entonces pude ver cómo había terminado su cuerpo, todo lleno de moretones, todo lleno de señales. Sus piernas completamente impregnadas de semen. Y mientras tanto Laura, terminando de limpiar las vergas de esos mierdas… De repente, Abdul apuntó con la cámara hacia abajo y pude ver cómo Laura engullía la polla de ese mierda moro, y se corría dentro de su boca… Seguramente había estado masturbándose mientras veía el espectáculo. La grabación terminó ahí el siguiente vídeo no fuí capaz de abrirlo. Tuve que tomarme un respiro, porque aquello fue muy duro. Seguramente sería el momento en el que llegué a casa, y vi a Abdul y a Miranda, saliendo del cuarto de baño… Permanecí durante unos instantes horrorizado, mirando aquel monitor de 24 pulgadas, y el vídeo que acababa de presenciar… De repente, sonó la puerta de la habitación. -Amor mío… ¿Te apetece tomar algo?- Se escuchaba tras la puerta. Era mi esposa que me hablaba dulcemente. En ese instante, la odie, en ese instante, odiaba todo lo que había sentido, todo lo que había hecho, odiaba que me hubiese engañado de esa manera y odiaba esa faceta de ella, que no conocía. Entonces abrí la puerta. Me acerqué a ella hasta quedar mi cara con la suya a apenas tres centímetros. Y entonces, agarrándola de sus brazos, la besé… Apasionadamente, violentamente, como si fuese el último beso que nos fuésemos a dar en la vida… Cuando nos besamos, ella me miró, con su expresión de animalito ...