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La sociedad secreta (10) + resumen
Fecha: 14/07/2026, Categorías: Incesto Autor: PerseoRelatos, Fuente: TodoRelatos
Resumen de la historia: Mónica, una ejecutiva ambiciosa atrapada en un puesto sin futuro, ve su vida trastocada cuando recibe un misterioso correo: ha sido elegida —o tal vez condenada— por una sociedad anónima y secreta que la somete a pruebas cada vez más humillantes. Sin saberlo, entra a formar parte de un experimento perverso. Lo que Mónica ignora al principio es que su propio hijo, Gael —con quien apenas mantiene una relación cordial—, es parte de esa misma sociedad: la SDMF, un grupo de jóvenes brillantes, carismáticos y peligrosos que han ideado un proyecto retorcido para seducir, manipular y controlar a un grupo selecto de mujeres. Liderados por el calculador Adrián, completan el grupo Luca (encantador pero sádico), Mateo (impulsivo y explosivo), Santiago (el estratega), y Leo (el más callado, pero también el más inquietante). Cuando Gael le revela la verdad, Mónica no huye: se rinde. Acepta su lugar como sumisa... pero también como agente. Ya ha participado en el asalto a Isabella —la madre de Luca—, y ha iniciado el acercamiento a Victoria, madre de Santiago y Mateo.Este capítulo nos cuenta, sin embargo, otro lado íntimo de la historia. Perspectiva de Mónica. Que todo lo que me quedara de dignidad fuera un breve recuerdo o un espejismo de lo que alguna vez fui. El espejo me devolvía una imagen que no era la mía. Porque yo misma ya no era mía, sino suya. Lo peor es darme cuenta de que empiezo a acostumbrarme. Incluso a disfrutarlo. Y que ...
... todo lo que me quedara de dignidad fuera un breve recuerdo o un espejismo de lo que alguna vez fui. Gael y yo hasta ahora lo manejamos con más cordura de lo que cualquiera podría suponer. La relación es… nuestra convivencia está en suspenso. Todos los días. Todos los días evité el contacto lo más posible, dejaba la casa lo más rápido posible. El único problema era a la noche. Cuando ambos intentábamos llenar la menor cantidad de espacio, robar la menor cantidad de aire. Dejar un vacío suficiente para que el otro pudiera explotar sin rastro alguno. Y lo peor es que, como dije, comenzaba a disfrutarlo. Someter a Isabella esa segunda vez me pareció mucho más agradable que la primera, aunque me causara la misma repulsión. Y era ese mismo sentimiento agridulce lo que me llenaba de adrenalina. La SDMF me estaba dando una bombardeada de emoción: mi vida profesional iba en ascenso meteórico mientras tenía una doble vida como agente secreto de mentiras y puta de lujo de unos enfermos… El hormigueo de esa deliciosa contradicción me mantenía al borde de lo que la gente cuerda llamaría cordura, pero no estaba segura de querer regresar a ella. Me obligué a no pensar más en eso por ahora. En el auto, mientras me dirigía a la oficina, comencé a planear mi día. A planear mi semana. —Buenos días, jefa — saludó Mireya con un esbozo de sonrisa que se no llegó a formarse por el miedo que me tenía. —Buenos días. ¿Alguna noticia para mí? —Ninguna… — contestó, eficiente pero ...