1. Incesto con mi prima Paola (parte 1)


    Fecha: 18/07/2026, Categorías: Incesto Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos

    ... preocupado.
    
    -Sí, creo que ya se le pasó –dije, tratando de no sonreír.
    
    La fiesta siguió un buen rato más, hasta que se comenzaron a ir uno por uno a dormir. Yo me quedé hasta el final, para ver si podía quedarme a solas con Paola. Pero al final, mi prima Julia, la mayor, se la llevó a dormir. Hice lo mismo y me fui a dormir.
    
    Al día siguiente, todos despertamos muy tarde. Tomamos desayuno, nos metimos a la piscina. Comenzamos a jugar unos juegos de luchas en la piscina, disimuladamente froté las nalgas de Paola debajo del agua un par de veces, ella me sonrió. Ella también aprovechó para sobarme el pene erecto. Antes del almuerzo, le pedí las llaves del carro a mi padre para ir a comprar algunas cosas. Paola se ofreció a acompañarme.
    
    En el carro, rápidamente me bajó la ropa de baño y se agachó a chuparme el pene mientras yo manejaba. Lo hacía delicioso. Se metía un dedo en la vagina, haciendo a un lado su bikini, por debajo de la faldita que llevaba. No podía concentrarme muy bien con tremenda mamada que me estaba dando.
    
    -Que rica verga tienes –dijo, levantándose– en la siguiente entrada dobla a la derecha. Tengo un sitio secreto por acá.
    
    -Muero de ganas de cogerte de nuevo –dije, mientras seguía sus indicaciones.
    
    Se sacó el polo y el bikini, subió su faldita hasta la cintura y se bajó la tanga. Con una mano me masturbaba y con la otra se metía dos dedos. Se notaba muy mojada. Mi pene estaba durísimo. Se volvió a agachar y volvió a chupar mi pene. Con una ...
    ... mano manejaba y con la otra sobaba sus tetas. Que ricas tetas.
    
    Llegamos a un lugar bastante escondido y me dijo que parara. Apagué el carro y tiré el asiento para atrás. Paola se subió encima mío y se metió mi pene de un sentón. Entró hasta el fondo fácilmente. Comenzó a moverse mientras nos besábamos muy apasionadamente. Manoseaba sus tetas y sus nalgas con fuerzas. Ahora ya no contenía sus gemidos.
    
    -Que rico coges primo –dijo, entre gemidos– que rica verga tienes. ¡Ahhh! ¡si! ¡que rico!
    
    -Te mueves delicioso, prima –dije, mientras besaba sus tetas– y tus tetas son perfectas.
    
    -¡Ahhh! Me voy a correr –dijo, mientras se corría– ¡Ahhh! ¡si! No pares ¡Ahhh!
    
    Después de correrse, se levantó y se dio la vuelta, era un poco incomoda la pose, pero su culo se veía perfecto así. Saltando encima mío, sus nalgas rebotaban en mi abdomen. Comenzó a saltar encima mío, gimiendo fuertemente, yo apretaba esas enormes nalgas y les daba palmadas suaves. Paola se movía muy viene en esa posición.
    
    Le pedí que se levante un poco, que se apoye en el volante. Así, con el culo un poco levantado, me comencé a mover yo, levantaba mis caderas, para metérsela rápidamente. Así estuvimos unos minutos, hasta que me cansé de la pose. Abrí la puerta, salimos, se acomodó doblada, apoyando los brazos en el capó del auto, levantó una pierna y la puso encima también. La comencé a penetrar rápidamente. En esa posición, se veía espectacular. Así que no pude aguantar mucho más.
    
    -Que rico me coges ...