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De esposa modélica fiel a puta sin remedio (3)
Fecha: 18/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: luigem, Fuente: CuentoRelatos
Después de la historia que mi mujercita, Eva, os explicó en el último relato ya os podéis imaginar que nuestra vida sexual había cambiado enormemente. Ella cada vez se sentía más capaz de realizar todas las perversiones que se le pasaban por la cabeza, y yo cada vez me sentía más cómodo en mi nuevo papel de “cornudo” consentido. La verdad es que al principio esa palabra me hacía sentir algo incómodo, pero aún no he encontrado otra que describa mejor esta situación, y es que la verdad es que mi esposa se comporta cada vez mas como una zorra y tengo que reconocer que tiene mi pleno consentimiento ya que a mí, no sólo no me molesta, sino que encima me excita muchísimo y ha conseguido que la desee más que nunca, y que siempre vaya cachondo pensando en lo buena que está y lo puta que es la mujer que tengo en casa. Como habéis hecho algún comentario al respecto os pondré la foto del anuncio que pusimos en internet (miraos si queréis el primer relato), para que opinéis vosotros mismos. Aunque antes vestía muy modosita, ahora éste es el tipo de ropa que se suele poner para ir por la calle. Evidentemente aquí se había subido algo la minifalda para que se le viera bien su culazo, pero os aseguro que cuando se la baja no tapa gran cosa. El tanga que lleva ya podéis ver que es como si no llevara nada. En la parte de arriba se pone siempre camisetas ajustadísimas para que se le marquen bien sus tetas, que aunque no son muy grandes las tiene bien puestas. En algún relato más ...
... adelante os contaré alguna anécdota sobre sus tetas… Desde que se pervirtió de esta manera su conducta sexual respecto a mí ha sido cada vez más de dominación. Tengo que decir que en casa continuaba (y continua) siendo una esposa ejemplar como ninguna, no se puede pedir mas. Me hace sentir el hombre mas feliz del mundo. Por aquellos días ella se quedaba cada noche con el ordenador a chatear con su amiguito y ves a saber con quien más. Yo no tenía posibilidad de consultar al ordenador nada de lo que ella hablaba, ya que tenía una clave que sólo conoce ella. La mayoría de veces me iba a nuestra habitación y me calentaba pensando en que consistirían esas conversaciones. Desde allí podía sentir el teclado y muchas veces sus sonrisas. Sonrisas que a veces parecían pequeños gemidos. Cuando el sonido del teclado paraba se oía la respiración de ella…. Parecían suspiros como de sorpresa, yo disfrutaba de esas sensaciones y me calentaba pensando que mi mujer disfrutaba de conversar con otros tíos a través de internet. Una de esas noches ella iba con ganas de marcha. Cuando me fui a dormir ella vino también a nuestra cama. Se acostó a mi lado y directamente me cogió la polla y empezó a mover su mano… En un momento yo ya la tenía dura como una piedra. Entonces ella se puso encima mío y sin decir ni mu se la metió enterita en su coño. Yo la cogí por su cinturita y le masajeaba su culazo. Eva empezó a moverse como ella sabe. Apretando las paredes de su vagina como si quisiera ...