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El incesto en la vida de mi hija mi vida parte 18
Fecha: 20/07/2026, Categorías: Incesto Intercambios Sexo en Grupo Autor: Jose Martinez, Fuente: SexoSinTabues30
... toda una experta y eso me ayudo a seguir disfrutando aún más de la rica culiada que estaba teniendo mi prima Pau. Luego de unos intensos minutos de sexo, mi tío Titi le sacó la verga a mi prima y le dijo que se acostara en la barriga del papá, y así con una verga dentro de su culo y con las piernas abiertas de par en par, le metió su verga por la concha. Lindo, muy lindo fue ver esa verga entrar de esa manera en mi prima, mirar sus ojos abiertos y deseosos de sentir una doble clavada hizo que apretara la cabeza de mi primita en mi concha y moviera con fuerzas mis caderas en una culiada provocada por la excitación del momento. Con suavidad per con determinación, la verga de mi tío desapareció en la vagina de Pau, y la verga de su papá estaba toda clavada en su culo, era un bello momento de éxtasis, mi primita cada vez chupaba más duro mi concha y para agradecerle comencé a meter mis dedos en su vaginita húmeda. Los movimientos de culeo no se hicieron esperar, los dos hombres mantenían el ritmo en su joven amante, eran estocadas certeras las que Pau estaba recibiendo, y su cara mostraba el gozo que sentía con esas clavadas. Luego de un momento, Titi alzó a Pau sin sacarle la verga y se acostó con ella encima, de inmediato mi tío2 se puso en pie y abriendo el ...
... culo de su hija le clavo la verga nuevamente hasta el fondo. Solo se escuchaba el sonido de las pelvis chocando al unisonó con la piel de mi prima. Sudor y un olor fuerte a sexo emanaba de la habitación, mi primita no aguantó mas las ganas y se subió en mi para hacer un perfecto 69 para continuar con disfrutando de esa tarde de sexo. Los gritos fueron profundos, ahogados por el miedo a ser descubiertos, pero sonoros para nuestros oídos, suspiros, lagrimas de placer, sudor y ganas de que el tiempo se detuviera, terminaron por explotar en cantidades enormes de leche y orines de nuestras vaginas. Pau recibió tanta leche como lo había recibido su hermanita, y yo me llené de todos los jugos que mi primita tenía en su interior. Cuando al fin pudimos reaccionar, cuando nuestras fuerzas volvieron, nos dimos cuenta del desastre que habíamos armado en casa de mi tío, y que debíamos actuar rápido con la limpieza antes de que su esposa fuese a llegar. Nos dimos unos besos, nos fuimos los 5 para el baño y uno a uno fuimos sacando los rastros de la tarde de orgía que acabamos de tener. Luego los hombres se dedicaron a asear la casa, mientras nosotros nos encargamos de pedir pizzas para celebrar y de agendar un nuevo día para repetir esa maravillosa tarde de sexo.