1. Diez más que yo


    Fecha: 21/07/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Legasex, Fuente: CuentoRelatos

    Soy un joven nadador de 22 años que le encanta el sexo, gracias a mi cuerpo atlético no tengo problemas para practicarlo, pero también me encanta hablar de ello así que frecuento algunos chats de sexo.
    
    En una ocasión coincidí con Lucía, una mujer de 32 años con unas ganas voraces de follar. Follaba sin parar y quería más. Después de una conversación por el chat nos empecemos a enviar mails para calentarnos antes del encuentro, este fue el primero que me envió:
    
    "Te estoy esperando en la 607… después de un tiempo de calentarnos el uno al otro a través de la fría pantalla del ordenador que a veces parecía arder hemos decidido dar un paso más… sabemos muy poco el uno del otro y tampoco lo necesitamos, lo único que importa saber ya lo conocemos y es que ambos nos deseamos.
    
    Estás algo nervioso, no deja de ser una cita a ciegas, aunque intuyes que todo será más natural y fácil de lo que pudiera parecer y sabes que lo pasarás especialmente bien… no es la primera vez que lo haces con una mujer mayor que tú, sabes lo que te espera… más o menos.
    
    Tocas con los nudillos en la puerta y ves que está entreabierta… titubeas un poco muerto de excitación y la empujas ligeramente, lo que ves empieza a abrirte el apetito de una forma voraz.
    
    La estancia está a oscuras, nada de iluminaciones frías de habitaciones de hotel, hay una luz cálida y tenue que producen las velas que repartí por ella, el ambiente es acogedor y la luz es la justa, entras un poco más y aparece ante tus ...
    ... ojos la cama… grande y de momento solo ves la blancura de las sábanas teñidas del ámbar que producen la luz de las velas… subes la mirada y ves como esa sabana se empieza a moldear sobre un cuerpo de mujer, posas tu mirada sobre las curvas de mis muslos, la forma de cruzar las piernas, mis caderas, la elevación del tórax, como aparece mi brazo que cubre las sombras del pecho… el cuello, mi cuello y mi cara.
    
    Estoy tumbada de costado mirando hacia a ti, el gesto sereno, los ojos brillando de excitación, la boca en ligera sonrisa, a medias d bienvenida a medias de pura provocación. Te miro a los ojos y te susurro, cierra la puerta y ven aquí, mientras palmeo el otro lado de la cama aun vacío esperándote… haces lo que pido y te apresuras en venir a mi lado.
    
    Nos tumbamos el uno enfrente al otro y te pregunto… ¿qué es lo primero que te viene a la cabeza? ¿qué es lo primero que quieres hacer conmigo? Y me dices… quiero quitarte esa sabana de encima.
    
    ¡Hazlo!
    
    La retiras poco a poco hasta descubrirme entera y me miras detenidamente mientras te brillan los ojos y noto como se humedece tu boca que de repente se me hace necesaria… la necesito en la mía, la necesito para seguir respirando, me acerco a ella como hipnotizada y la devoro… despacito primero, usando mi lengua para acercarme a tus labios, delineándolos con la punta, lamiéndolos golosa, después introduciéndola ligeramente hasta llegar a la tuya dejando que ambas jueguen, se entrelacen, bailen, se enreden y poco a poco ...
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