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Una misteriosa insólita y sorprendente familia VII
Fecha: 22/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... que hace es una inmoralidad y creo que le exploto definitivamente cuando se unió a vosotros Dani. Por eso lo del correo, que es una especie de expiación a sus pecados, pues así lo dice al final, incluso pensando que alguien no la perdonara jamás, cuando realmente si alguien no es capaz de hacerlo, es porque no la quiere. -También le dije lo que yo creía que debe de haber sufrido la pobre Daniela. – siguió explicándoles las teorías que le había planteado a su padre en la farmacia el día anterior – Todos los días durmiendo sola, enamorada de Manu y quizás aún más de Susi, pero expulsada del hogar que debía de ser compartido por los tres, eso todas las noches, y supongo que al igual que Susi, sintiéndose viciosa y pecadora. ¿Y por qué? Por amar con toda su alma, y porque ese cariño verdadero y por lo tanto sano y hermoso, está mal visto, y no solo por su padre que es un misógino que la ha controlado y dirigido toda su vida, y que es posible que si se entera de vuestra relación se suicida; también por toda la gente del pueblo, incluido el mismo esposo vuestro, que se ha preocupado toda su puta vida de hacer creer a todo el mundo que estaba apoyando y ayudando a la viuda y a la hija de su mejor amigo. -Y por eso mismo le dije lo que pienso yo sobre eso, que “Vaya buen samaritano de los cojones que está hecho”, y creo que él está de acuerdo conmigo, pues no me contradijo. – lo decía Violeta de paso que tomaba una salida para un área de servicio – Y ahora yo por lo menos, voy ...
... a mear, que ya no puedo aguantar más. Si os apetece hacéis lo mismo y si no tenéis esa necesidad, encargaros una de poner gasolina y la otra de comprar un par de botellas de agua para aclararos la voz, que tenéis que contarme vuestras inquietudes, desde aquí hasta Madrid. Mientras Violeta hacia lo que había dicho, Susi se encargó de llenar el depósito mientras Daniela entro para pagar y salió con tres botellas de agua frescas que coloco en los espacios del salpicadero que para tal menester existían. Cuando volvió Violeta y retomaron la marcha, fue Susi la que dijo: -Yo desde que hemos salido vengo sopesando que lo que nos dijiste anoche mientras cenábamos, es realmente lo mejor para todos. Alejarnos del lugar donde hemos escondido nuestras emociones, nuestro cariño y donde hemos vivido frustradas por no poder decir con total libertad lo que sentíamos, lo que queríamos y lo que necesitábamos, y por cierto, tal como tú dices, solo nos incumbe a nosotros, y a nadie más. Pero no lo veo tan claro como tú, no sé si mi padre lo aceptara, incluso puede que ni mi madre lo acabe de entender. Sin embargo, mis hermanas seguro que sí, ellas son libres y con una visión de la vida diferente, lo mismo que sus hijas, pero mi gran preocupación es como se lo pueden haber tomado Julio y Belén, y como nos verán ahora a sus padres, e incluso si aceptaran a Daniela, pues creo que me precipite en enviar ese correo. -Yo estoy con Susi, - dijo Daniela que ahora viajaba detrás de Violeta con ...