1. La sumisión de Roberto 14


    Fecha: 24/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: sumisso1978, Fuente: TodoRelatos

    Roberta la criada---La nueva criada Roberta es sometida a los deseos de las amigas de Vanesa. Masajes con la boca, besos negros y una jaula de castidad que no impide su excitación. ¿Podrá Roberta complacer a todas y cumplir las fantasías de Vanesa?---
    
    La noche había llegado y la casa de Vanesa estaba llena de risas y música. Tres de sus amigas más cercanas, Laura, Sofía y Marta, habían llegado para una fiesta que prometía ser inolvidable. Vanesa, con una sonrisa pícara, les había contado sobre su "nueva criada" y todas estaban ansiosas por conocerla.
    
    Roberto, transformado en Roberta, esperaba en la cocina, vestido con un ajustado vestido de criada que resaltaba sus curvas artificiales. Las tetas de silicona se movían suavemente bajo la tela, y la jaula de castidad que llevaba puesta le recordaba constantemente su lugar en esta noche. Su corazón latía con una mezcla de excitación y nerviosismo mientras escuchaba las voces de las mujeres acercándose.
    
    "Chicas, les presento a Roberta, mi nueva criada", anunció Vanesa con una sonrisa maliciosa. "Está aquí para atender todos nuestros deseos esta noche".
    
    Las tres amigas miraron a Roberto con curiosidad y deseo. Laura, una rubia alta y voluptuosa, se acercó y pasó una mano por la cintura de Roberto, sintiendo la suavidad de su piel. "Vaya, Vanesa, has encontrado un verdadero tesoro", murmuró con una sonrisa lasciva.
    
    Sofía, una morena de ojos penetrantes, se acercó y le susurró al oído a Roberto: "He oído que eres ...
    ... muy obediente, Roberta. ¿Es cierto que harás todo lo que te pidamos?". Roberto asintió, sintiendo un escalofrío de anticipación recorrer su cuerpo.
    
    Marta, una pelirroja de sonrisa traviesa, se acercó por detrás y le dio una palmada en el trasero a Roberto. "Vamos, Roberta, muéstranos lo que sabes hacer".
    
    Vanesa, con una copa de vino en la mano, se sentó en el sofá y les hizo una seña a sus amigas para que se sentaran a su alrededor. "Chicas, esta noche es para disfrutar y divertirnos. Roberta está aquí para nuestro placer, así que no se contengan".
    
    Las mujeres comenzaron a charlar y reír, mientras Roberto se movía silenciosamente por la habitación, sirviendo bebidas y aperitivos. Cada vez que pasaba cerca de una de ellas, sentía una mano que se posaba en su cintura, un dedo que rozaba su cuello o una palmada en su trasero. La humillación y el deseo se mezclaban en su mente, alimentando su excitación.
    
    Laura, con una sonrisa pícara, le hizo una seña a Roberto para que se acercara. "Roberta, ven aquí. Quiero que me sirvas algo más personal". Roberto se acercó, sintiendo la mirada de las otras mujeres sobre él. Laura se levantó y se acercó a Roberto, poniéndose de puntillas para susurrarle al oído: "Quiero que me des un masaje en los pies, pero con la boca".
    
    Roberto se arrodilló y comenzó a masajear los pies de Laura con la lengua, sintiendo la suavidad de su piel y el aroma de su perfume. Las otras mujeres observaban con deleite, disfrutando de la escena. Sofía se ...
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