1. Iniciando a nuestros hijos mellizos (22)


    Fecha: 25/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Enrique1975, Fuente: CuentoRelatos

    ... disfrutando la brisa que le acariciaba la cara. Regresaba su cara inocente.
    
    Al llegar, se despidió y subió a su habitación, hicimos lo propio. Myriam arrojo las zapatillas y se metió al baño, escuche de inmediato la regadera, me quede absorto sentado en la cama, mi mente en ningún lugar, después de que mi esposa se ducho lo hice yo, entre nosotros aun no hablábamos, parecía que evitábamos confrontarnos por miedo a enfrentar algo aun no dicho.
    
    Cuando salí mi esposa se untaba sus cremas por todo el cuerpo, me llego la imagen de ella hincada sacándonos la leche a Juan, a mí y al desconocido y que también la vi acariciándole los testículos al rubio y al moreno, además aun no sabía que hizo cuando me fui a la otra área de la sala antes de aparecer con Juan. Recordé que a causa de ella se rompieron las reglas del sitio y la causa de nuestra expulsión, recordar esa parte me hizo sonreír a la vez que sentía que mi pene se ponía duro
    
    A pesar de haber hablado del tema con mi hija aun me sentía preocupado por ella y como todas las noches desde que eran niños y dormían en sus habitaciones, salí a confirmar que estaban bien. Llegue a su recamara y toque la puerta.
    
    “Sandy… hija. ¿Ocupas algo? bajare a la cocina por agua”
    
    “Pasa” Dijo con suave voz.
    
    Al entrar me sorprendió verla sentada en la cama aun con la misma ropa revisando su móvil, la luz tenue de una lampara iluminaban su carita angelical.
    
    “¿Te sientes bien?” Le pregunte, mi corazón se aceleró por la ...
    ... incertidumbre.
    
    Ella me miro con sus ojos cansados y sonrió, “Sí, papi. Estoy solo un poquito cansada, me daré una ducha, todo bien no te preocupes”
    
    Le di un beso en la frente y me despedí, entendí que era lógico que tenía que procesar a solas lo que sucedió, ella sabía que estábamos para apoyarla. Me sentía orgulloso y preocupado a la vez por mi hija. Sentía un extraño sentimiento, además de culpabilidad que no sabía si era excitación o temor.
    
    Después fui a ver a Enrique su hermano, mi hijo jamás le ponía cerrojo a la puerta, me asomé y vi que estaba profundamente dormido y regresé con mi esposa, que también ya dormía o me evitaba. Me tome un par de minutos para descansar y pensar en lo que habíamos pasado, en la conversación que habíamos tenido en casa de Juan. Decidí que ya era hora de dormir y me acerqué a mi cama, la luz de la noche que se colaba por la ventana iluminando la habitación a medias me permitía ver la silueta de Myriam, las imágenes de ella y mi hija regresaban, también ver a Martha con dos o tres pollas y la forma como pervirtió a Sandy.
    
    Al no poder conciliar el sueño, fui al baño, me metí nuevamente en la ducha y me masturbé furiosamente recordando vagamente, con imágenes difusas a mi hija hincada chupando las pollas sentí mi leche salir a borbotones y esparcirse en la pared del baño, fue una eyaculada explosiva.
    
    El día siguiente era viernes, tenía varios asuntos pendientes a primera hora en la oficina, mi esposa se quedó en casa, salí temprano, pase por ...
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