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El vecino me observa
Fecha: 26/07/2026, Categorías: Voyerismo Autor: LorenaZeta, Fuente: TodoRelatos
No hay nada como estar en mi sillón favorito bebiendo una taza de té caliente mientras leo un libro. La lluvia golpea la ventana. Fuera hace frío y me acurruco aún más bajo la manta y mi pijama calentito. Tomo un sorbo de té humeante y algo llama mi atención. El vecino del piso de enfrente está asomado a la ventana. Mirándome a mí. No puede ser, supongo que estará mirando la fachada del edificio de forma general, o el patio que nos separa. Vuelvo a mi libro, pero le miro de reojo. Ahí sigue, clavando su mirada en mí. Me estoy poniendo nerviosa. ¿Y si es un pervertido? ¿Y si me ha visto por la calle e intenta hacerme daño? Me levanto y me pongo frente a la ventana, intentando parecer una chica dura. Ahora le veo bien. No le conozco, es un hombre bastante más mayor que yo, sin camiseta, con aspecto de no haber hecho ejercicio nunca y el pelo, que ya sólo le crece en la parte de atrás de la cabeza, graso. Me mira y sonríe con sus dientes amarillos mientras se enciende un cigarrillo. No le devuelvo el saludo, hago como que no le he visto y me vuelvo a sentar en el sillón. Intento seguir con el libro pero ya no me concentro. Se abre la puerta de casa mientras el vecino sigue con sus ojos posados sobre mí. Llega mi chico a mi lado y me da un beso en la mejilla. -Cariño, tienes mala cara. ¿Te encuentras bien? -Sí... bueno, no. El vecino de enfrente me está mirando y me siento muy incómoda. -¿Quién? - se pone frente a la ventana - ¿Ese calvo del cigarro? ...
... ¡Hola, pervertido! - le grita con alegría mientras saluda con la mano. El tipo del cigarro le devuelve el saludo con la mano. -¡Cállate! - le reprocho – seguro que es un loco. A lo mejor quiere matarme y está esperando un momento de soledad para venir a acuchillarme. Seguro que ya tiene tus horarios de entrada y salida de casa anotados, los míos... quizá deberíamos llamar a la policía. -No creo que quiera matarte, cariño. Creo que lo que ese tío quiere es otra cosa de ti. -¿Qué quiere de mí? - pregunto desconcertada. -Pues... seguro que ese tipo te ha visto por el barrio. Caminando con tus lindas piernas, con tu culazo, con la melena morena al aire. Lo que quiere es meterse entre tus piernas. -Ni en sueños dejo que ese asqueroso tío se meta entre mis piernas. -Y yo... ¿puedo meterme ahora entre ellas? - me pregunta sonriendo mientras me acaricia la espalda. -¿Ahora? Claro, siempre puedes entrar. Ven, vamos al dormitorio – le agarro de la mano. -No, cariño. Aquí. En este sillón. Ahora. Con ese pervertido mirándonos. -¿Estás loco? No pienso desnudarme delante de ese tío, me da asco. -Y yo ¿también te doy asco, cariño? ¿Esto te da asco? Coge mi mano y la lleva a su pantalón. Tiene la polla dura. Me gusta cómo se calienta con solo mirarme, pero no puedo creer que le excite esta situación. -¿Y qué pretendes? ¿Que nos mire y se toque, el muy cerdo? -No pretendo nada. Lo único que quiero ahora es que me la chupes con esa boca que tienes y que tanto ...