1. Mi vida tranquila cambio del día a la noche #3


    Fecha: 27/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Gogaza, Fuente: TodoRelatos

    Llegué a mi clase de las 8am, estaba devastada, me sentía violada, sucia y sobre todo cansada; llevaba más de 24 horas sin dormir. Hoy me tocaba con los chicos de 7.°grado, chicos entre 12 y 13 años; están en una época preadolescente y son insoportables. Uno notó mi cara moreteada y me preguntó descaradamente en tono burlón si mi marido me pegaba; yo le grité y lo mandé a dirección. Cuando vino la directora a ver qué pasaba, me vio y se asustó, me preguntó si Rubén me había golpeado; no le dije, fue un golpe tonto con la puerta de la alacena.
    
    A las 13 h llegué a casa, muerta, dolorida y muy cansada; los chicos estaban comiendo con su padre. Llegué, los saludé y me fui a acostar. A las 15 h me despierto asustada, pensando que me sonaba el teléfono de Julio; era Nacho, me estaba preguntando qué pasó con mi cara. Le dije que fue un accidente en el nuevo trabajo de mamá; él me abrazó y se fue. A las 17 h me levanté y me fui a duchar; mi vagina estaba pasada e irritada; parecía que estaba por prenderse fuego. Los niños iban a pasar la noche en la casa de mi hermana con sus primos; Rubén los iba a llevar.
    
    Cuando salí de la ducha, me llega una llamada; recién eran las 17:30. Era Julio, que en 30 minutos llegaba porque el negocio estaba lleno y me necesitaban. Yo entré en pánico, no podía soportar más eso y ahora me agregaban más horas. Empecé a llorar desconsoladamente; por suerte no había nadie en casa. Le mandé un mensaje a Rubén y le comenté; él no dijo nada más que un "lo ...
    ... siento".
    
    Llegó la camioneta y fue la misma rutina: 50 minutos de viaje, la doble inyección de protección y la revisión de Trixi para ver si estaba todo bien; ahí vio el rojo de mi vagina y me dio una crema calmante, me dijo que eso suele pasar muy seguido y que me espera algo mucho peor cuando me estrenen analmente. Volví a entrar en shock, no había tenido eso en cuenta, Rubén ni nadie me había tocado nunca el ano.
    
    Al entrar, me recibió Amanda y me dijo: "No es lindo lo que te voy a decir, pero los miércoles hay descuento en los servicios BDSM y Julio ya ha puesto carteles promocionando a su nueva chica. ¿BDSM?". No tenía idea de qué era eso; Amanda me lo explicó y me quería morir. Me encerré en el baño y no paraba de llorar, hasta que entró Rolo a la fuerza y me sacó.
    
    Me quedé en la barra esperando a que no me viera nadie queriendo esos servicios; no me importaba si cobraba poco el día; bajo ningún término haría ese tipo de cosas. Qué ingenua fui. Un hombre de 2 metros me agarró de la nuca, se acercó a mi oído y me dijo: "¿Así que vos sos la nueva pollita del lugar?". Me gusta lo que veo, le levanto del brazo y me llevo a un lugar que llaman el calabozo. Este hombre ya tenía experiencia en este tipo de servicios y no faltaba ni un solo miércoles, me dijo Amanda.
    
    Al llegar, me obligó a desnudarme entera; para lo poco que tenía, me ató las manos a una roldana que había en el techo, dejándome en puntas de pies. Yo temblaba y transpiraba como si fuese a morir en ese ...
«123»