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Todo comenzó una tarde de verano 2
Fecha: 29/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Frank1974, Fuente: TodoRelatos
Llegó mi padre y se encontró la mesa perfecta para comer, incluso con su bebida favorita bien fría. Al verlo se quedó muy serio porque no lo esperaba. Encima le dije que teníamos que hablar, dijo que esa frase en boca de una mujer era peligroso, incluida si era su maravillosa hija. Me eché a reír mientras le servía la comida, esperó a que yo me sentase a la mesa y a ver qué tenía que decir. Yo no paraba de reír al ver su expresión tan seria, esperando a ver qué contaba. Le encantó la comida, incluso repitió un poco más. Para el postre sacó una tarrina de helado y nos pusimos juntos a comer, luego preguntó a qué se debía todo aquello y tanta dulzura por mi parte. Entonces le conté lo de la playa, se echó a reír, pensaba que había algo más serio, le dije que teníamos que recoger a mis amigas, solo iban a ser tres porque más no cabíamos en el coche, pero que no había tiempo porque era para el día siguiente. Suspiró fuerte, que menudos compromisos le buscaba y me dijo lo que ya sabía, que no había comida ni nada preparado. Lo hubiera comprado yo misma pero no tenia dinero, normalmente él me deja una cantidad en efectivo por si acaso pero como me lo dio el día anterior para salir se le había olvidado. Quedamos en ir esa misma tarde a comprar lo necesario. De vuelta a casa con la compra hecha para varios días, coincidimos con una vecina, era una chica joven, tal vez un par de años mayor que yo, mi padre al vernos juntas vio que coincidimos en el vestuario, short vaquero y ...
... camiseta de tirantes, pero mi vecina no llevaba sujetador y tenía buena delantera que se movía a cada movimiento. Mí padre se mostró muy educado, amable y sonriente con ella, la dejó pasar al ascensor y nos despedimos, luego subiríamos nosotros con las bolsas. La chica nos mandó el ascensor. Una vez dentro le dije que era joven para él. Se echó a reír. Le dije que había sido muy amable con la vecina y solo porque le había enseñado las tetas. Ya en casa colocando la compra le volví a insistir con la vecina. Él daba sus explicaciones que era una chica mona, simpática, y él sólo había sido educado. Le dije que muy educado pero que le había estado mirando las tetas. Lo cierto es que yo también se las miraba porque el escote era demasiado pronunciado y no quedaba más remedio que mirárselas porque si llega a dar un pequeño salto se le hubieran salido, demasiado pecho para una camiseta tan pequeña. Y más para unas tetas que se movían tanto, mi ventaja es que mis pechos aunque grandes se mantienen bastante firmes y puedo ir sin sujetador porque se quedan en su sitio. Seguí metiéndome con mi padre y la vecina, hasta que le pregunté si se acostaría con ella. Se quedó sorprendido por la pregunta y le volví a preguntar si tendría sexo con ella. Me preguntó si es que le iba a conseguir una cita, le respondí que no. Solo era curiosidad, si él se acostaría con una chica joven. Su respuesta fue la normal y natural, a qué hombre no le gustaría acostarse con una chica joven, él en su caso decía ...