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Que gozada con una trans
Fecha: 31/07/2026, Categorías: Transexuales Autor: Pacobis, Fuente: CuentoRelatos
Me hacía ilusión estar con un travesti. Yo tan solo había probado con mujeres y mucho más tarde con hombres. Mi inclinación hacia el mundillo gay era evidente en los últimos meses y ya no me atraían mucho los masculinos porque había estado con varios de ellos. Pensaba en tener una fantasía con un travestido y al final lo conseguí. Miré en uno de los periódicos más leídos de mi provincia y al final encontré un anuncio de uno de ellos se hacía llamar Andrea, decía que le gustaban mucho los juegos amorosos y que ofrecía todo tipo de servicios en su casa. Tras contactar telefónicamente con Andrea quedamos a una hora y tras pagar lo estipulado por una hora -el precio era similar al que se cobra por este servicios en los clubes de alterne que suelo frecuentar- donde sin embargo no llegué a ver ningún travestido, o bien hermosas mujeres u hombres en los lugares a donde acudo. Llegué y tras tocar me abrió su casa, un modesto y acogedor piso en una calle céntrica de la capital y allí estaba ella. Me deslumbró su boca y sus enormes labios –que gusto me dije como la tiene que chupar pensé- y ataviada con ropa de niña escolar llevaba una falda muy cortita y una blusa blanca con un gran escote, sus medias cubrían sus largas y depiladas piernas y con una voz un poco ronca, se notaba que era un varón, me invitó a pasar al salón comedor. —Bueno que quieres hacer me espetó. Yo ya estaba a cien y tras colocarme en el sofá del salón principal la dije que llevara ella la iniciativa. ...
... Me miró a los ojos seriamente y me besó en la boca. Me quedé alucinado. “Desvístete” me ordenó, mientras ella se quitaba sus pertenencias: la blusa y la corta faldita a rayas y dejaba una minúscula tanga donde apenas se percibía su pollita. Yo me quedé solo con el slip donde ya se notaba un considerable bulto de mi herramienta y me quedé contemplando su escultural figura. De gran altura, calculo un metro sesenta y unos brazos muy corpulentos y grandes que contrastaban con su cuerpo donde sobresalían unos pequeños senos y una figura delgada toda depilada y sin apenas vello. Comenzó a darme lametones con su lengua y sus grandes labios por todo mi cuerpo, me hacía cosquillas sobre todo en mi pecho y pronto me llegó a la zona del pene donde tras bajarme el slip se dedicó a chupar y a lamer con asiduidad. Su lengua era viperina como la de las serpientes, nunca me habían dado tanto placer, estuvo diez minutos chupando mientras yo le pedía más y más y no dejaba que su nariz y boca se alejasen de esa zona. Ella seguía con su tanga y yo le manoseaba sus senos y pasamos a hacer un 69. Su pollita no era muy grande, pequeña y juguetona me dijo, me la introduje en mi boca y se la chupé sin parar. Ella me hizo lo mismo y ambos disfrutamos un buen rato. A punto de venirme le dije que parase y se dedicó a mi culito. Por espacio de varios minutos estuvo lamiéndolo y comenzó a meter sus deditos con gran maestría. Dice que le apetecía penetrarme. No tuvo que dedicarle mucho tiempo ...