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Historias de una mirona 11: por el culito
Fecha: 01/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Alicia, Fuente: TodoRelatos
... siente rico verdad? Si, respondí Otra amiga se acercó y también empezó a tocar su vulva. Ella se puso a reír, hace cosquillas. Pero se siente rico verdad? Si. Yo empecé a gemir. Mis otras amigas dejaron de reír y empezaron a verme. Es divertido dijo mi amiga y me dejo de tocar. Nos terminamos de cambiar. Durante la clase mis amigas me veían, pero no decían nada. Al finalizar la clase, esperamos a que las demás chicas se cambiaran y entramos al final al cuarto. Todas nos desnudamos de nuevo. Mi amiga se acercó a mí y puso su mano en mi vulva, yo hice lo mismo. Dense un beso dijo otra amiga. Mi amiga me besó, empezó a meter su lengua en mi boca, yo estaba quieta, pero empecé a acariciarla con mis manos, mientras ella me besaba, toqué sus nalgas, puse mi dedo en su trasero y luego en su vulva. Ella también empezó a tocarme. Nos besamos un rato hasta que alguien desde fuera dijo que la mamá de una de mis amigas estaba fuera. Ya voy respondió, se cambió rápidamente y salió. Todas terminamos de cambiarnos y salimos. Cada una se fue a su casa. Mientras cenaba mi mamá me dijo que la próxima semana podría ir dónde mi amiga, que le preguntará a su mamá que día podía recibirme. Yo le dije que le preguntaría. ¿Te iré a dejar después de la escuela, aprovecharé para comprar unas cosas y te iré a recoger a las 4 está bien? Si mamá, respondí. Terminamos de cenar y nos fuimos a acostar. Mi hermano llegó a mi cuarto. Le conté que me ...
... había besado con mi amiga, él me dijo que le contará cada detalle, así lo hice. Mientras le contaba el tocaba su pene. ¿Crees que tu amiga me dejaría tocar su cuca? ¿No sé, tú quieres tocarla? Si, me gustaría. La sirvienta dice que las mujeres son para eso. ¿Para qué? Para coger con ellas. Así como yo. Si, así como tú, empezó a meter su mano en mi pantalón, hasta llegar a mi vulva. Esto es para mí. Si, es para ti. Me bajó el pantalón. Daté vuelta me dijo, lo hice y me coloco al borde de la cama. Sentí como su pene se metió en mi vulva. Me dio un par de nalgadas y empezó a acariciar mi ano. Yo le dije que no, pero él insistía. Trate de tomar su mano, pero el agarro las mías. Sentí como su dedo rozaba mi ano. No lo hagas. Él siguió. No, no quiero. Finalmente metió su dedo en mi ano. Lo movía de un lado a otro y en círculos. Yo le decía que no. Pero el solo me decía que me callara que mis padres nos escucharían. Siguió moviendo su dedo hasta que se orino. Que rico verdad. Yo estaba llorando. ¿Por qué lloras? Me dolió. Es normal, entre más lo hagamos menos te dolerá. Pero yo no quiero. Pero debemos hacerlo, la sirvienta me dijo que te meta el dedo siempre. Pero me dolió. Eso no importa, te vas a acostumbrar. Seco mis lágrimas, me abrazo y luego se fue de mi cuarto. Aún sentía como me dolía mi trasero, me fui a limpiar y me acosté. Sentía como tocaban mis pechos y mi vulva. ...