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Marina y yo - Parte 2
Fecha: 03/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Patternman, Fuente: TodoRelatos
El día del abrazo, o día 0, me había comentado de un grupo que iba a ir a un chiringuito, el cual le gustaba, y sabia que a mi no me desagradaban para nada ni ellos ni el lugar; pero como no sabíamos la fecha pues quedó en el aire. Después de aquel r hubo unos cuantos días de silencio y ausencia por ambos lados y con el pasar de los días se había enfriado aquel calentón. Llega una notificación a mi teléfono, es ella… No creía que volviera a decirme nada y ahora estaba ilusionado por volver a verla, tenia ganas de que ya llegara la hora. El reloj de mi teléfono marcaba las 21:05 y ella no había llegado, no quería ser impaciente pero ansiaba verla aunque fuera en un lugar publico en el cual no se le pudiera dar rienda suelta a nuestra pasión; volví a guardar el teléfono al mismo instante que me llegaba una notificación, era ella de nuevo y me puse nervioso sin ni siquiera leer lo que ponía. Y si, allí estaba ella sentada con las piernas cruzadas y un vestido corto pero de falda ancha y de color verde. Veo como me sonríe, la sonrío, se levanta y llego a ella. Me dijo mientras me abrazaba fuerte como para que la sintiera. Se giró y no pude evitar la mirada directa al culo que se dibujaba bajo ese vestido en vuelo. Mientras pedíamos y nos traían la comida, fuimos hablando del día día y de todo un poco sin más, sin ninguna connotación sexual, sin ningún guiño, que me hiciera pensar en lo que ella ya traía pensado. Y mientras comíamos me dijo: Nuestra ...
... mesa se encontraba en un rincón del restaurante y estábamos cara a cara, tiré mi servilleta con disimulo para poder mirar bajo la mesa, ella abrió ligeramente las piernas, dejándome ver así que no llevaba nada puesto. De la asombro al levantarme me di con la mesa en la cabeza. Y extendiendo su mano sobre la mesa, me pasó un pequeño mando. Sonrío, picarona. A todo esto ya habíamos empezado a comer. Pulse un botón del mando y se sobresaltó porque no se lo esperaba ya que estaba introduciendo un trozo de salmón en la boca con el tenedor. Llamé al camarero para que nos trajera otra botella de vino y mientras él estaba allí, presioné de nuevo pero dandole mas intensidad. Y cuando se retiró La cena fue transcurriendo entre bocados y suspiros. Era la hora del postre, se levantó y dijo: Se levantó de la silla y se dirigió hacia el baño girándose y guiñándome un ojo. Al cabo de nada me levanté y fui. Toc toc Se escuchó entre gemidos y respiraciones fuertes. Al entrar en aquel baño me la encontré sentada con las piernas abiertas y frotando rápido su clítoris. Apretaba los botones y subía la intensidad sin parar, no paraba de retorcerse de placer y me baje los pantalones ofreciéndole mi polla. Y agarrándomela con una mano mientras con la otra seguía tocándose se la introdujo en la boca para chuparla como una loca. La agarré del pelo y seguía el movimiento de su cabeza una y otra vez, me succionaba con ganas y enloquecía a cada chupada. No ...