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Explorando mi culito
Fecha: 09/08/2026, Categorías: Gays Masturbación Autor: AgustinPer, Fuente: SexoSinTabues30
Bueno en el capitulo anterior describi como fue que descubri el placer anal con mi perrita. Ahora toca contar como eso continuo y fue evolucionando. Para este entonces yo tenia 22 años ya, habia pasado la secundaria y no habia tenido novia nunca, menos intimar con una mujer, empece la universidad y decidi enfocarme en mis estudios. Al estar tan ocupado en eso ya no pensaba en tener pareja o perder mi virginidad, tampoco me afectaba mucho (mentira). Siempre que me quedaba solo me masturbaba como dios manda es decir ir a mi habitacion desnudarme todo y comenzar con la «sesión», para este entonces la perrita habia fallecido, lamente bastante su perdida porque habia perdido mi juguete. Bueno con respecto a mis sesiones de masturbacion, generalmente iban acompañadas de porno cualquier tipo pero en esta época me empezo a interesar el porno gay y transexual. Me gustaba desnudarme y acariciar todo mi cuerpo, sentirme deseado, acariciar mis pezones hasta que se pusieran duros y luego masturbarme el pene. Un dia, era tal la excitación que tenia que no se que pensaba en ese momento que empece a acariciarme mas por debajo del escroto la zona del perineo, me encantó automáticamente tocarme esa zona, se sentia tan bien, a la vez que despertaba una faceta mas putita de mi, me sentia una zorrita en celo. Una vez fui un poco mas allá, tome una lapicera que tenia en la mesita de luz, metalica con la parte trasera bien lisa y curva (no en punta) y me la apoye sobre el ano sin penetrar, ...
... DIOS MIO que sensación, mas putita me sentía, llegaba al climax automáticamente, acabando en cantidades que no habia expulsado antes de la manera «tradicional». Cada vez iba más allá y más allá… Un dia me fui a bañar, decidido ya a explorar mi ano, comenzar a abrirlo. Me lleve un cepillo de dientes viejo, que no usaba que tenia el mango mas grueso que una birome como para tener un ejemplo, con la punta bien redondeada. Me meti a la ducha, agua tibia tirando a caliente, me enjabone todo el cuerpo el cual ya lo tenia a full de caliente, mi verga parada, me acaricie cada rincon de mi cuerpo, me encantaba sentirme deseado, sentirme una putita. Una vez estando bien relajado, procedí a tocarme el ano con el mango del cepillo y comence a hacer la tan esperado presion para que me penetre, no costo mucho debido a su grosor, una vez adentro, fue como haber conocido a Dios básicamente, la cantidad de placer que eso libero en mi, me lo deje metido en el culo y comence a tocarme la verga, acabe en 2 minutos. Una de las mejores acabada de mi vida. Luego me lo saque, no hice mete y saca porque la verdad ardía un poquito (después me di cuenta que era por la falta de lubricación). Desde ese dia cada sesión de masturbación iba acompañada con el cepillito, me encantaba metermelo y dejandolo metido una buena porcion, moverlo de arriba a abajo como si fuese una palanca, asi llegaba a mi prostata y me daban ganas de acabar enseguida, mucho placer le trajo ese cepillito a mi vida. También en ...