1. Karoline Capítulo 6: Un nuevo comienzo


    Fecha: 12/08/2026, Categorías: Transexuales Autor: Naomi Travs, Fuente: TodoRelatos

    ... tenía una propuesta audaz. En un pueblo cercano, conocido por su vida nocturna discreta pero vibrante, había un mercado para chicos como ellos: jóvenes dispuestos a ofrecer placer a hombres con gustos específicos, a cambio de generosas sumas de dinero. "No es solo sexo", explicó Kai, mientras se pintaba las uñas de negro. "Es un arte. Los tipos de ahí pagan bien por alguien que los haga sentir especiales, y tú, como Karoline, serías una estrella." Ricky, al principio, se mostró reacio. Después de Daniel, la idea de entregarse a desconocidos lo ponía nervioso, pero Kai, con su carisma y su seguridad, lo convenció. "No estarás solo. Lo haremos juntos. Además, es una forma de tomar el control, de ser Karoline en tus propios términos."
    
    El primer fin de semana en el pueblo fue una revelación. Kai y Ricky, transformados en sus alter egos —Karoline y Kiera—, llegaron a una mansión privada donde un grupo selecto de hombres adinerados los esperaba. Ricky, vestido con un conjunto de lencería de encaje blanco que dejaba poco a la imaginación, sintió los nervios apretarle el estómago, pero Kai, con un body de cuero negro y tacones, le tomó la mano. "Solo déjate llevar", susurró, y juntos entraron en la sala, donde las miradas de los hombres los devoraron.
    
    El ambiente era sofisticado pero cargado de deseo. Ricky, como Karoline, pronto se encontró en el centro de atención. Un hombre de mediana edad, con un traje impecable y una voz suave, lo llevó a una habitación privada. "Eres ...
    ... exquisito", dijo, mientras sus manos recorrían el encaje del conjunto de Ricky. Lo que siguió fue una experiencia diferente a todo lo que Ricky había vivido. El hombre era gentil pero exigente, guiando a Ricky a arrodillarse frente a él, sus manos temblando mientras desabrochaba su cinturón. Los gemidos de Ricky, agudos y desesperados, llenaron la habitación mientras el hombre lo tomaba con una intensidad controlada, primero en el suelo, con Ricky a cuatro patas, y luego contra una pared, sus piernas envueltas alrededor de la cintura del hombre. "¡Sí, por favor, más!", gritaba Ricky, su voz rompiéndose mientras el placer lo consumía.
    
    Kai, mientras tanto, estaba en otra habitación, manejando a dos hombres a la vez con una confianza que dejó a Ricky asombrado. Cuando se reunieron al final de la noche, con el dinero en efectivo guardado en sus bolsas, Kai le dio un abrazo. "Te dije que serías una estrella, Karoline", dijo, riendo. Ricky, agotado pero empoderado, sintió que, por primera vez, Karoline no era solo una vía de escape, sino una parte de él que podía controlar.
    
    Los fines de semana en el pueblo se convirtieron en una rutina. Ricky y Kai trabajaban juntos, compartiendo risas, consejos y momentos de complicidad. Cada encuentro era una mezcla de placer y poder, con Ricky aprendiendo a disfrutar de su sumisión sin el peso del chantaje o la culpa. Pero en el fondo, seguía pensando en Víctor, en la ternura que le faltaba en esta nueva vida. Una noche, mientras revisaba su ...