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Cielo Riveros y el Negro Uganda
Fecha: 12/08/2026, Categorías: Hetero Autor: cielo Riveros, Fuente: TodoRelatos
... fina piel eran un verdadero banquete para los Dioses, banquete que el mismo ya se había servido sin convidarle a nadie, su verga nuevamente ya estaba lista para la batalla. Lupe estaba muy nerviosa y agitada, sentía el armamento del mecánico duro y parado, pensaba que el viejo en cualquier momento se lo metía, ya que desde hacía algunos minutos no paraba de refregárselo en la panocha, muy a su pesar sentía exquisita aquella verga que le había estrenado la vagina por primera vez, pero aun así no iba a permitir que aquel miserable hombre mancillara nuevamente su cuerpo y menos al interior de un viejo y chancharriento automóvil. Don Pedro seguía besando su cuello y raspándola con su barba sin afeitar quizás de cuantos días, la nena sentía en sus mismas fosas nasales su hediondez a cuerpo sin asear mezclado con olores a grasas y aceites de mecánico, y esto sumado con la serie de escalofríos que el vejete le provocaba con sus lamidas eran una verdadera bomba de tiempo, su piel no dejaba de estar erizada, el mecánico lentamente fue bajando sus encías desdentadas hasta llegar a la altura de sus tetitas, que comenzó a besar como mal nacido por sobre su vestido, la calentura del hombre iba en franco aumento. Lupe apenas participaba de lo que le estaban haciendo solo se mantenía con sus ojos cerrados intentando de ordenarle a su mente que se dejara de hacerla sentir tan rico, ya estaba claro de lo que le pasaría si no controlaba la situación, pero se dejaba hacer, sentía como ...
... el viejo mecánico le besaba en la boca y en el cuello, donde encontraba una especial receptividad ya que aquella erógena parte su cuerpo era el que más rico le hacía sentir en un principio. Mientras las peladas manos del tosco mecánico subían por sus muslos lentamente, sintiendo y acariciando a plenitud su maravillosa y sedosa piel hasta llegar a ese majestuoso y rotundo pedazo de culo, no se aguantó las ganas de asestarle una firme y fiera nalgada, levanto su mano para agarrar fuerzas y de pronto se lo asesto de una –Plaaaffffff!!!!! Retumbo ahogadamente la fuerte palmada al interior del vehículo, Lupe solo se echó sobre su hombro aguantando el dolor de la laceración a sus carnes, su sedoso cabello negro se enredaba con los canosos y encrespados pelos que tenía el vejete por detrás de sus orejas, esto último lejos de espantarla la estaban haciendo encender aún más. El viejo se dio nuevamente a besarla en la boca y alternando chupeteos en las tetas, a medida que aumentaba la intensidad de los impúdicos besos, estos hacían que aumentara la participación de Cielo Riveros, sobre todo en las caricias, apretaba la cabeza de don Pedro contra sus chichotas, todo el auto ya olía a cacha y sexo del bueno, el olor a coño adolescente y verga de viejo lo impregnaban todo. Lo mejor de Lupe para don Pedro en estos momentos era su mirada, sus ojos verdes brillaban en la semi oscuridad del viejo automóvil, entrecerrados parecían suplicarle al vejete que continuara con todo lo que le ...