1. Mi madura compañera de trabajo


    Fecha: 14/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Azzzul, Fuente: CuentoRelatos

    ... gesto para que yo revisara el mío, vi su mensaje.
    
    -¡Quiero que me cojas! Dejo a las compañeras en la parada del autobús y te marco.
    
    Mi cuerpo se estremeció de pensar en el cuerpo de Claudia. El gerente me dejo en el estacionamiento de la oficina donde había dejado mi motocicleta, me aleje un poco para que el guardia no me viera, me recargue en una pared y espere la llamada de Claudia. Unos minutos después, minutos que se me hicieron eternos, llego la llamada.
    
    -No saques tu moto, espérame en la esquina de la oficina ya paso por ti.
    
    Freno su camioneta abriéndome la puerta.
    
    -¡Sube rápido! –dijo nerviosa.
    
    Acelero, por un momento tuve el temor que llegara a estamparse con otro auto o con la pared de alguna casa pues se metió por unas calles poco iluminadas, hasta que se estaciono bajo unos árboles cerca de un puente donde había pocas casas, apenas puso el freno de mano se lanzó sobre mí para besarnos.
    
    -¡Tócame, apriétame hazme algo! –dijo mientras metía su lengua en mi boca.
    
    Le apreté sus tetas luego bajé abriendo sus piernas, metí mis dedos buscando su raja ¡Estaba muy mojada! No dejábamos de besarnos de una manera desesperada. La luz de un auto que venía de frente nos hizo que disimuláramos.
    
    -¡Vamos a mi casa! Estoy sola –dijo al mismo tiempo que se componía la blusa.
    
    -¡Vamos!
    
    Unas cuadras antes de su casa, me pidió que me agachara lo más que pudiera de tal modo de quedar oculto ya que no quería que sus vecinos se dieran cuenta que estaba ...
    ... metiendo a un extraño. Se bajó a abrir la puerta de la casa, metió la camioneta y rápido se fue a cerrar en lo que yo bajaba, me hizo un ademan de seguirla hacia una puerta, saco la llave muy nerviosa, en lo que abría le empecé acariciar las nalgas, abrió la puerta y apenas entramos a su sala nuevamente nos trenzamos con nuestros brazos y nuestras lenguas.
    
    Le di la vuelta y le saqué sus pechos enjuagándolos con mis manos y a la vez besando su nuca, ella se desabotonaba la blusa y se despojó de la falda. Le baje el brasier quedando sus pechos al descubierto, sus deliciosas tetas se mecían en lo que yo me sacaba la ropa.
    
    Nos acomodamos en el sofá y se lanzó sobre mi verga metiéndosela de inmediato en la boca, se la metía toda hasta que mis testículos topaban en su barbilla. Me puse de pie para tener más dominio de ella, le tome de la cabeza y empecé a empujarla de tal manera que mi polla se le metiera más allá de la garganta hasta que una abundante salivación le salía por la boca escurriéndole hasta las tetas. Luego se tiró en el sillón abriendo las piernas.
    
    -¡Chúpala! –me dijo, al momento que sus dedos se abría la mojada raja.
    
    Le metí la lengua en su escurrida vagina a la vez que con mis dedos tallaba su clítoris. Por unos minutos disfrute de ese delicioso manjar que era su vulva de la cual emanaba una rica miel. Pasaba mi lengua por toda su vagina llevándola hasta su ano, volvía a subir y a bajar de nuevo. La puse de cuatro en el mismo sillón, quería gozar ese culo que ...