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Cara de Puta 9 : Perra peluda
Fecha: 14/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Perla Blackheart, Fuente: TodoRelatos
Soy Perla, y hace años que no escribo relatos, pero hoy vuelvo para contarles esta experiencia. No soy una chica bonita, pero he sabido sacarle partido a lo que tengo. Primero mi cabello. Es lo que más amo de mí. Es largo y suelo teñirlo de color rosa, rubio, rojo o del color que se me venga en gana. Odio sonreír. Nunca lo hago. Y mi mal carácter y eterna expresión de seriedad me hacen ver más fea de rostro, aunque realmente no lo soy tanto. Hablando de mi cuerpo, soy plana como una tabla. No tengo tetas. Pero sí tengo buen culo. Pequeño pero lindo. Y unas hermosas piernas que he logrado a base de ejercicio y horas en el gym. Siempre he sido pedante y de mal carácter. Tanto en mi trabajo como en mi vida diaria trato de no socializar con nadie. No me gusta tener amigos. No me gusta pedir disculpas, no me gusta pedir perdón ni pedir las cosas por favor. Para mí eso es símbolo de debilidad y odio ser débil. Y no conforme con todo eso, también le soy infiel a mi esposo justo con nuestro tatuador. Soy una perra, lo sé. No soy una perra solo por serlo. Todo se debe a traumas que mi hermana y yo cargamos desde niñas, y que ya conté un poco de eso en anteriores relatos. Pongo esto como contexto porque Raúl, mi amante, sabe de todo esto. Y le gusta usarlo a su favor. Le gusta degradarme, humillarme, obligarme a pedir perdón, decir por favor y hacerme llorar. Y que me obligue a hacer y decir cosas humillantes, cosas que odio hacer y que jamás haria con ...
... alguien mas....me gusta. No puedo evitar excitarme con las humillaciones y degradaciones a las que me somete. Aunque cada dia sube la intensidad de las cosas que me hace. Como lo que les voy a contar hoy. Esta mañana me desperté con ganas de que me cogieran y le escribí a Raúl, mi amante, para decirle que mi esposo se había ido a trabajar y que necesitaba sexo. (Le envié una foto de mis agujeros para animarle).Quince minutos después, estaba en la puerta. Abrí solo con una bata y lo invité a pasar. Mi bata estaba en el suelo cuando la puerta se cerró. Subí las escaleras con él siguiéndome mientras me inclinaba y abría las nalgas para que viera mi panocha mojada y mi culo antes de ir a mi habitación. He sido perezosa para mantener mi vagina y culo depilados, lo admito. Pero mientras me recostaba en la cama con las piernas abiertas, frotando mi clítoris mientras él se quitaba los vaqueros y sacaba la verga, comentó cuánto me había crecido el vello púbico desde la primera vez que me usó. Se frotó la verga antes de sentarse a horcajadas sobre mi cara, dejándo reposar su culo justo en mi boca. No hubo necesidad de palabras, sabía lo que tenía que hacer. Abrí mi boca y con mi lengua empecé a lamber su ano. Él empujó unas cuantas veces su culo en mi cara antes de que yo levantara mi cabeza y abriera bien mi boca para él. Empecé a meter mi lengua dentro de su ano peludo como alimentandome. Podía oírlo gemir mientras recorría con mis labios y lengua cada ...