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Mi Ardiente zona V 🔥
Fecha: 16/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Agatha, Fuente: TodoRelatos
¡Hola! Hace algunos años estuve con una persona que me hizo dudar de seguir con mi marido, de estar en mi hogar y con mis hijos, ha sido el único con el que había durado muchísimo tiempo de amantes, fueron casi 3 años, él casado, yo casada, el único que me ha puesto entre la espada y la pared, pero también el único que me dio y me ha puesto en mi lugar, les hablo de Manuel; el exgerente de tiendas Garcés. Maduro, de casi 55 años, alto, barba cerrada, con un aroma exquisito, el cual me sometía en la intimidad pero en la sociedad un total caballero. Hace 7 años me reencontré con él, como les decía fuimos amantes mucho tiempo, éramos discretos, cada semana o quincena nos encontrábamos en las noches, nos ajustamos a nuestros tiempos ya que ambos teníamos a nuestras parejas, así fue durante casi 3 años. Les voy a platicar una de esas ocasiones que más recuerdo en la cual cogimos, era un 21 de septiembre, “nuestro aniversario”. Cumplíamos si mal no recuerdo 2 años de relaciones, tenía planeado algo especial con él, ese día pedí hasta permiso para no ir a la escuela, ese día era especial para mí por lo especial que era él en mi vida, no sabía si lo amaba o lo quería, como les comento hasta ese momento había sido el único que puso en duda lo que siento por mi esposo. Bueno, ese día nos quedamos de ver temprano, antes de salir de casa arreglé mi maletita, con mis juguetes y mis cosas necesarias para un día así, a las 7:30 am, después de dejar yo a mi hija en la escuela fui ...
... al centro y dejé mi auto en un estacionamiento, ahí mismo ya estaba él esperándome. Salimos a un municipio contiguo llamado Cd. Hidalgo, a 30 minutos de aquí de donde yo vivo. No queríamos que nadie nos viera, era una ocasión especial más para mí que para él. Así que nos fuimos, cuando iba manejando me tomaba la pierna, me agarra a las tetas, me estaba excitando y calentando para lo que me esperaba, yo solamente me limitaba a tocar su verga por fuera del pantalón, íbamos pasando un municipio llamando Tuxpan cuando comenzamos a excitarnos más y más, lo besaba a él, le besaba el cuello, le pasaba mis manos por el pecho y el pene, hasta que se paró en un pequeño acotamiento y se lo saco, sin pensar nada más hice mi asiento hacia atrás, me recogí el cabello, y se la comencé a mamar, él tomó el volante y siguió manejando. Mientras, yo con mi mano derecha sostenía su pene, mi boca y mi lengua hacían el resto, succionaba y lamía mientras él se limitaba a manejar, pasaba mi lengua por su “ojito”, lo chupaba y succionaba, quería usar sus manos sin embargo yo no lo dejaba, solamente oía como le gustaba que lo mamara, comencé a pegarme con su pene en la cara, en la lengua, era todo mío y él no podía hacer nada para detenerme, seguí haciendo mi trabajo, engullendo ese pene en mi boca hasta que oí su gemido de placer, me dijo que ya venía, le dije que bueno, y sin parar tome más velocidad en mis chupadas. La mamaba sin parar y él lo disfrutaba al igual que yo, hasta que me dijo ...