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La sirvienta de mi tía parte 3
Fecha: 17/08/2026, Categorías: Jovenes, Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Después del encuentro con Vero dónde me contó cómo se habían venido dentro de ella en la primera cita sabía que debía aprovechar. Ya le había hecho oral y yo a ella. Cada vez me la quería coger con más ansías. Aprovechando que mi tía salía frecuentemente y con cualquier pretexto (voy a ver el partido de fútbol a la casa de mi tía por qué ella tiene ESPN, fox sports, etc, o algún canal en específico para no levantar sospechas) me iba a diferentes horas del día cuando sabía que mi tía no estaba para visitar a Vero. Era un sábado por la tarde cuando llegue alrededor de las 5pm y sabía que mi tía salía a jugar cartas con sus amigas y regresaba ya bastante tarde. Aproveche y Vero me estaba esperando con una mini falda negra y una ombliguera blanca con unas zapatillas negras de putita. Se hizo unas coletitas en el cabello que la hacían lucir más chica y se veía super antojable. Traía un labial morado y sus labios estaban más carnosos que de costumbre. No tenía brasier y ya me urgía quitarle su tanga…. En cuanto pasé a la casa de mi tía empezamos con el faje a todo lo que da, sabía e iba decidido a por fin penetrar a Vero. He de decir que pensé en comprar condones pero la calentura me ganó y decidí arriesgarme sin nada. Empezamos a desvestirnos en la sala, yo le mordía lentamente pero fuerte su cuello y sus oídos como le gustaba y ella me tocaba el pene por encima del pantalón. Se había arreglado para mi y lo único que quería era no venirme rápido y decepcionarla. Me llevó ...
... a la recámara de mi tía con cama king size de la mano y yo solo estaba concentrado en su culito chiquito pero bien respingado. Llegando a la recámara me paró frente a la cama, se quitó la blusa y se puso de rodillas. Me quitó el pantalón y me pegó una de las mejores 5 mamadas que he recibido en la vida. Con su boca, lengua y saliva me llevaron al límite. Ella me veía a los ojos con lujuria y se veía en un espejo de mi tía lo putita que se veía mamando verga. Después de unos 3 minutos, me quité la camisa y la acomode en la cama de perrito, al quitarle la falda para mí sorpresa no traía ni tanga ni calzones, lo cual me calentó aún más. Estaba completamente rasurada lo que dejaba ver su vagina mojada y lista para ser penetrada. En esa posición le comí su vagina y ano por un minuto y usando un poco de mi propia saliva le puse a mi miembro bien duro y ella lo tomó y lo guío a su colita. Los hombres sabrán lo que se siente cuando penetras una vagina por primera vez, es un sentir increíble, es como su una cuevitas caliente te apapachara a tu pene y lo masajeara. Tomé a Vero de sus pequeños senos y me recargue sobre ella antes de empezar el mete-saca. Después le empecé a tocar sus pezones negros que estaban completamente parados. Ella se empezó a quejar cada vez más fuerte y pensé que los vecinos nos iban a oír. La verdad no me importaba en ese momento, quería fundirme junto a Vero. De vez en cuando sacaba mi pene para no venirme ya que la sensación era cada vez más frecuente y la ...