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Mi vecina madura milf (parte 2): La máquina del gimnasio
Fecha: 17/08/2026, Categorías: Grandes series, Autor: ElmerVanHess, Fuente: CuentoRelatos
... venia de la puerta de cerrar el gimnasio y bajar las luces – Veni Raúl, es por acá así te muestro las maquinas nuevas mientras Lucy se termina de cambiar Fuimos a un cuarto adjunto, había varias máquinas de gimnasia nuevas muy lindas listas para usar. Luciano me explicaba cómo funcionaban varias cuando escuchamos la voz de Lucy – Y chicos, que tal como estoy para iniciar la rutina Los dos giramos la cabeza al mismo tiempo y nos quedamos literalmente con la boca abierta. Lucy apareció con una calza blanca hiperajustada tipo pescador a la rodiila y arriba una tanga negra que se le incrustaba en la concha mal, en la parte superior un top blanco uno o dos talles más chicos que le traslucía los pezones y apenas le contenia las tetas y unas zapatillas rosas, pelo recogido – Vueltita para los muchachos, les gusta el look, arrancamos Apenas pudiendo articular palabra nos miramos con Luciano y nos fuimos acercando, Luciano tomo la parte trasera y yo la encare de frente. Le tome la cara con las manos y la bese con mi lengua jugando en sus labios carnosos y brillosos con algo que se había puesto. – Mmmm Raúl como estas Por atrás Luciano apoyaba su miembro en la cola de Lucy, metía manos por todos lados, culo, piernas, ataco directo el cuello con su lengua mientras yo fui directo a sus tetas. Tomé el top por abajo y la deje con las tetas al aire y empecé a chuparle los pezones, subiendo por su cuello hasta su boca y volviendo a bajar. Luciano le giraba la cabeza ...
... y le comía también la boca, le saco la tanga y la calza totalmente transparente dejo ver un hilo dental debajo. Luciano le bajo la calza y la dejo casi en bolas, solo con el hilo. Nuestros shorts volaron rápidamente, ambos quedamos con un slip bultero que apenas contenía nuestros miembros. Lucy no perdió un instante y empezó a chupar y mordernos la pija por arriba del slip a ambos, mientras nos apretaba los pezones. Con una destreza plena engullía nuestras pijas hasta el tronco, la de Luciano un poco más gruesa que la mía, pero la mía más larga. La madura comía de ambas pijas desesperada, insaciable, arrodillada entre los dos, una capacidad oral notable, mi pija parecía tocar tu campanilla de momentos, y ni un gesto de arcada nada. La acomode sobre una maquina boca arriba y me ubique para cogerle la boca mal mientras Luciano bajaba por sus piernas con su lengua y descorría el hilo dental. Cuando metió su lengua sentí que me apretaba la pija con sus labios y suspiraba, pero no paraba. Se estremecía, se retorcía un poco pero no paraba, Luciano ya iba con lengua y dedos en su concha y su culo, subía y bajaba, se detenía un poco en su culo y sequia cogiéndola en su clítoris mal. La calzó patita al hombro, y mientras la sacaba las zapatillas para chuparle los pies empezó a acomodarse para cogerla. Yo gire para hacer una turca con sus tetas mientras me chupaba los huevos y el culo, de pronto Luciano mando a fondo y me apretó los huevos con sus labios, gimió y se estremeció ...