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Aventura Familiar
Fecha: 20/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... observaban con ojos inquisitivos, exigiendo respuestas que él no quería dar. —No es asunto tuyo… —intentó decir, pero Lilith lo interrumpió. —¿Obligaste a tres chicas a tener sexo contigo? —preguntó, su voz cargada de una mezcla de incredulidad e indignación. Maía frunció el ceño, procesando la pregunta de su prima y lo que su instinto le decía. —Asher… —susurró Maía—. ¿Es cierto? Asher apretó la mandíbula. No quería que ellas supieran. Pero ya era tarde. Lilith se cruzó de brazos y desvió la mirada con una exhalación pesada. Maía, por su parte, mantuvo la mirada en él. Se acercó, inclinándose apenas para quedar a la altura de su oído. —Puedes contarme, creí que confiabas en mí —susurró, su voz cargada de celos y nostalgia. —No he violado a nadie. Simplemente estuve con tres chicas, divirtiéndonos juntos. —Te escuchamos decir que las habías obligado. —Dijo en un tono alto Maía —No fue así hermanita, lo que quise decir es que quise que hicieran algunas cosas y ellas aceptaron, no obligue a nadie, simplemente disfrutamos de un rato agradable. —¿Y cómo es que un hombre puede tener sexo con tres mujeres la mismo tiempo? —Preguntó Maía, interesada. Asher sentía que la inocencia de su pequeña hermanita se estaba yendo al traste. Los tres hermanos habían crecido en un hogar privilegiado, pero también marcado por la tragedia. Sus padres murieron en un accidente de tránsito cuando Asher tenía diecisiete años, Luka diecinueve y Maia apenas ...
... diez. Fue un golpe devastador, uno que los obligó a madurar de golpe y encontrar su propia manera de afrontar la vida. La fortuna que sus padres les dejaron era suficiente para que jamás tuvieran que preocuparse por trabajar, pero el dinero no llenaba el vacío ni sanaba las cicatrices invisibles que la tragedia había dejado en ellos. Maia aún iba a la escuela, y compartía curso con Lilith. Más que primas, eran inseparables, cómplices en todo y con un vínculo que recordaba a la hermandad más que a la simple relación de primos. Luka y Asher, a pesar de sus propios demonios, se habían encargado con la responsabilidad necesaria de guiar a Maia, asegurándose de que tuviera todo lo que necesitaba para concentrarse en sus estudios y crecer sin preocupaciones. La mansión en la que vivían, enorme y vacía, a menudo les recordaba la ausencia de sus padres, pero con el tiempo se había convertido en su refugio, el único hogar que conocían. —El sexo es solo eso, hermanita. No tienes que verlo como algo diferente a un acto en el que dos o más personas experimentan sensaciones placenteras. —Respondió pacientemente Asher. Luka estaba realmente divertido con la situación, miraba la conversación como si se tratara de una escena de una película y terminaba su cereal a la par. —Y no se te acaba la energía Asher…digo, tres es mucho, ¿no? —Reiteró Maía. —Si que es mucho M, de hecho una sola es mucho para los mortales. —Dijo entre carcajadas Luka, el cereal se le regaba por la camisa ...