1. Doblemente sometida


    Fecha: 31/08/2026, Categorías: Transexuales Autor: sissy coqueta, Fuente: CuentoRelatos

    ... manos me las aseguraron con una argolla y las dejaron como las tenía hacia abajo, entonces uno de ellos me ordeno que abriera la boquita y me coloco unos una mordaza que consistía en unos labios de látex rojos grandes que me hacían mantener la boquita abierta, los aseguro con una correa a mi cabeza y luego fue por un gancho de metal con una cuerda, sentí como ellos lentamente me levantaron la falda mientras escuchaba que tomaban fotos y después de bajar las pantis solo un poquito sentí como abrían mis tangas y metían el metal frio por mi culito caliente, gemí excitada mientras ellos lo acomodaban bien adentro de mi culito, luego sentí como halaron mi cabeza hacia atrás para que la tuviera levantada y ataron el gancho a la parte de atrás de mi mordaza para que no pudiera bajar la cabeza.
    
    Sabía que me tenían preparada para montarme como una esclava y lo disfrutaba, ellos jugaban con sus vergas pasándolas por mis nalgas y mi cara mientras me tomaban fotos y me decían lo sumisa que me veía, entonces el primero de ellos ubico su cámara y luego de darme unas ricas nalgadas mientras me preguntaba si quería sentir su verga en mi culito abrió mis nalgas y después de ponerme lubricante comenzó a penetrarme, primero metió su cabeza que entro fácilmente pues tenía el gancho adentro, y luego me lo metió hasta el fondo haciéndome gemir y moverme como podía, entonces comenzó a penetrarme fuerte, duro mientras me seguía dando nalgadas y me humillaba por tener el culito tan abierto, ...
    ... mojado y caliente, el otro se puso delante de mí y tomando su verga con una mano la metió en mi boquita y también comenzó a comerme por ella mientras seguía filmando todo, cada uno comenzó a meter su verga más duro haciéndome balancear como una muñeca, yo me sentía en el cielo, disfrutaba de dos vergas al mismo tiempo, disfrutaba sintiéndome completamente sometida, humillada, me sentía como una muñeca y solo podía disfrutar de esa forma salvaje en que los dos me comían al mismo tiempo, ellos cambiaron de lugares y sentí como la verga más gruesa me habría mucho el culito, me sentí completamente abierta, caliente, me sentía muy mojada, sometida mientras los escuchaba llamarme sumisa, perra, puta, hembra sucia y cochina.
    
    Yo me excitaba mucho más y con mi lengua lambia y chupaba la verga de turno mientras intentaba apretar mi culito para sentir toda la dureza y calor de la verga que me penetraba, ellos cambiaron de lugar varias veces, también siguieron castigándome con nalgadas, pegándome con su verga en la cara o tirando de la cuerda que unía el gancho en mi culito con la mordaza para que levantara más mi cadera y meterme más duro sus vergas por mi culito, después de un rato el que tenía la verga más gruesa estaba penetrando mi boquita y sentí como se le ponía más caliente, más dura, a punto de terminar, cosa que el confirmo y cambio de lugar con su amigo, así metió de un solo golpe toda su verga, me penetro duro y hasta el fondo mientras el otro metía su verga en mi boquita y ...