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Amigos en la fortuna. Primera parte
Fecha: 04/09/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: MujerQueDesea, Fuente: TodoRelatos
... amiga joven de Marisa. Y ahora… siento que también ellos me han adoptado. Me ayudaron cuando la perdí, sobre todo Aurora. Hemos hablado de Marisa horas y horas. Y también de la vida, de los cambios, de lo que vendrá. Jorge la miró con atención, como si comprendiera algo que hasta entonces no había entendido del todo. —Entonces me alegro de ir. Aunque me sienta un poco fuera de lugar entre tanto pasado compartido. —No te sentirás así. No con ellos. Además —añadió con una sonrisa traviesa— si me preguntas, necesito que tú seas mi punto de equilibrio esa noche. —¿Y tú qué harás por mí? —Te haré reír. Y te contaré los secretos del grupo. —Trato hecho. Se besaron con dulzura, y ella apoyó la cabeza en su hombro, sin decir nada más. A veces, los vínculos con el pasado no son cadenas, sino herencias invisibles que uno honra encontrando su sitio en lo que sigue.*** Gabriel cerró el libro con un suspiro. Se quitó las gafas y las dejó sobre la mesa de roble. El reloj marcaba las seis y veinte de la tarde, y la luz del sol, tamizada por la cortina, doraba los lomos gastados de los volúmenes en su biblioteca. Desde la cocina, llegaba el rumor de una canción suave y la voz inconfundible de Diane tarareando algo de Adele. —¿Te he dicho hoy que adoro cómo pronuncias la palabra porridge? —le dijo con media sonrisa, al asomarse por el quicio. —Only three times. This morning, at lunch, and just now. —respondió ella, girándose con una taza de té en la mano—. Should ...
... I be worried? —Solo si crees que el cariño excesivo es síntoma de locura —dijo él, cruzando la cocina para besarla en la mejilla. —Then I’m quite mad too —replicó Diane, riendo con los ojos. Se inclinó sobre la encimera para revisar el calendario imantado en la nevera—. Don’t forget we’re going to Albacete next weekend. —Imposible olvidarlo. Sonia me escribió hoy para confirmar la hora. Parece que todo el mundo irá. —¿Even Félix and Aurora? —Sí. Me hace ilusión verlos. Y también a Estefanía. Se ha integrado muy bien en el grupo, pese a la diferencia de edad. Diane le ofreció el té y se sentaron en la salita, frente al ventanal. Ella siempre elegía el rincón más cerca de la luz. Gabriel la miró mientras hablaba: tenía el cabello claro recogido en un moño imperfecto, una camisa suelta de lino y ese acento británico que mantenía intacto tras más de veinte años viviendo en España. —¿Y tú? —preguntó él, acariciándole la mano—. ¿Te apetece el encuentro? —Of course. Though I still get confused with all the names. They speak so fast sometimes. And I worry I’ll say something silly in Spanish and they’ll laugh. —Te entienden perfectamente. Te quieren. Además, cuando te trabas, les haces sonreír. Tienes encanto. —So you say —dijo ella, encogiéndose de hombros—. But I still think your friends have something we don’t. They’ve shared so many stories… Some are dramatic, some tragic. And yet they stayed close. —Es verdad. Pero eso no nos hace menos. Nosotros ...