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Lo que hizo el alcohol en mi mujer. Ahora soy cornudo
Fecha: 11/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: renato, Fuente: CuentoRelatos
... Haaayy. Y Javier le dijo ya con palabras fuertes que yo podía escuchar claramente: Aguanta puta de mierda. Ya estás con dos verga ensartada ahora mueve tu culo como una puta. Esas imágenes y esa escena que yo miraba y las palabras que le decían a mi esposa me excitaron demasiado. Empecé a masturbarme con muchas ganas. Jamás había pensado escuchar que le dijeran puta de mierda a mi esposa y que se lo metieran por el culo y la vagina. Mi esposa empezó a gemir ya fuerte. Hay, hay, hay. Y vi como movía su culo como tratando de que le entren más esas vergas. De pronto Javier le dijo: ¿sabes quien te está rompiendo el culo verdad puta? Ella dijo sii. Eres Javier. Este culo se lo das al cabrón de tu marido y nunca me diste importancia a mi cuando estábamos adolescentes. Ella solo dijo: siii. Javier le decía: Que rico culo tienes puta de mierda. Quien te folla mejor. Tu marido o yo. Ella dijo: tu Javier. Quien es tu macho. Tu Javier, quien es mi puta. Yo mi amor. Así estuvieron por un buen rato intercambiando posiciones Javier con su amigo. Ya parecía que no les importaba que yo despierte. Porque hablaban fuerte y sin temor alguno. Mi esposa también gemía y gritaba sin importarle nada. Yo mojé todo el piso de la puerta de mi dormitorio con la leche que me saqué masturbándome hasta dos veces seguidas. Increíblemente yo no quería ir a parar a esos dos cabrones. Al contrario, quería que le sigan rompiendo el culo a mi esposa. Nunca había sentido tanta excitación como ...
... estaba sintiendo allí. De pronto vi que ya estaban llegando al orgasmo. Limpié el piso que mojé con mi semen. Me fui a la cama y me hice el dormido. Luego de un rato sentí que mi esposa entraba y se acostaba a mi lado. Dejé que ella se durmiera. Pero yo ya no tenía nada de sueño. Todas esas imágenes y esas palabras volvían a mi mente. Después de un rato puse mi mano entre las piernas de mi esposa. Estaban húmedas. Luego puse mi dedo en su culo y también estaba mojado. No aguanté más y se lo metí por el culo. Mi verga entró suavecito. Su culo estaba lleno del semen de mi amigo Javier. Ella ni siquiera se movió. Creo que ni lo sintió. Allí en su culo me moví con todas mis fuerzas como queriendo destrozarle ese culo que ella se lo había dado a mi amigo Javier. Esperaba un gemido o algún movimiento, pero ella nada de nada. Me dormí con mi verga metida en su culo. Al día siguiente como a las 11 de la mañana, mi esposa se levantó y se fue al baño. Al volver se echó nuevamente a mi lado. Era Domingo. Le pregunté: ¿te gustó la fiesta por tu cumpleaños? Ella me dijo: Si. Estuvo muy bonita. Le dije: ¿escuchaste la hora en que se fueron Javier y su amigo? Ella me dijo: No. No escuché nada. Ni sabía que se han quedado aquí. Yo todavía tenía la esperanza que ella me dijera algo. Que Javier trató de sobrepasarse o que no le gustó que Javier se quedara en la casa. Pero no me dijo nada. Entonces saqué mis conclusiones. Bien ellos eran amantes, o ella quería que se repita lo que le ...