1. Pongo fina a mi hermanita china 3


    Fecha: 16/09/2026, Categorías: Incesto Autor: VickySG, Fuente: TodoRelatos

    De todas las excentricidades sexuales que existen en el mundo yo fui a caer en el gusto por las asiáticas, algo del todo inofensivo, hasta que mis padres decidieron adoptar a una niña china. Por suerte, para entonces yo ya estaba muy lejos de casa, concretamente en Alemania, donde formé una familia y me creía muy alejado de aquellos fetiches de adolescencia.
    
    Mientras yo hacía mi vida a muchos kilómetros de mis padres, María, que es el nombre que le pusieron a la niña, se volvía cada vez más rebelde, hasta que la situación se volvió insostenible para ellos. Desesperada, mi madre recurrió a mí. No creía que pudiera hacer nada por ayudarla, pero igualmente teníamos la intención de visitarles por Navidad.
    
    Mi primer contacto con María no pudo ser más desconcertante. Lo suyo no era simple rebeldía, en algún momento se había convertido en poco menos que un monstruo. No me reconocía a mí como hermano ni a mis hijos como sus sobrinos, pero eso era lo de menos. Conocía mis gustos y estaba dispuesta a explotar esa información.
    
    Por algún extraño motivo, se empeñó en mantener relaciones sexuales conmigo, algo en lo que, pese a su corta edad, parecía ser toda una experta. Ni se me pasaba por la cabeza que aquello pudiera ocurrir, porque yo sí que la consideraba mi hermana, aunque apenas hubiéramos tenido relación, porque no era más que una adolescente y porque yo estaba felizmente casado.
    
    Pero todo lo que me había dicho se me quedó grabado en la memoria, no podía pensar en ...
    ... otra cosa ni aliviar mi excitación, ni siquiera follando con Johanna. Todo aquello derivó en que no pude resistirme cuando me siguió al cuarto de baño durante la cena de nochebuena, con toda la familia a escasos metros de nosotros.
    
    Me la follé. Todo en ella me daba morbo, pero su vello púbico liso, tan característico las mujeres asiáticas, fue definitivo. De la misma manera, al día siguiente, Navidad, se las apañó para quedarnos a solas en la habitación de nuestros padres y comerme la polla mientras miraba porno asiático. Pensaba que la situación no podía ser más comprometida, pero entonces a mi madre se le ocurrió que me llevara a María un tiempo a Alemania.
    
    - ¿Qué dices, mamá?
    
    - No puedo más, hijo, no hay forma de controlarla.
    
    - Pero la solución no es apartarla de sus amigas.
    
    - ¿Qué amigas? Si solo sale con chusma.
    
    - Da igual, no querrá dejarlos para irse a un país donde no conoce a nadie.
    
    - Os conoce a vosotros, que sois el mejor ejemplo posible.
    
    - ¿Y la tenemos todo el día vigilada en casa?
    
    - Hasta que se adapte.
    
    - Sí, hasta que descubra dónde venden allí la droga.
    
    - ¡Alejandro!
    
    - Lo siento, pero no me puedes cargar esa responsabilidad.
    
    - Pensaba que estos días os estabais llevando bien.
    
    - Creo que ser buena idea. - Dijo de repente mi mujer.
    
    Me quedé helado. Johanna era mi salvoconducto, el comodín que pensaba utilizar si mi madre me seguía presionando, pero no le pareció mala idea que nos lleváramos un tiempo a María. Todo se ...
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