1. La cajera (I)


    Fecha: 17/09/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Violeta, Fuente: TodoRelatos

    ... de la estrella, y la verdad es que no te ves nada mal. Tal vez tus pechos son más grandes y respingones, y tu trasero más redondo, pero claro también eres más joven. Incluso Bea te toma el pelo con ello.
    
    Nunca imaginé que Ana de Armas me fuera a comer el coño tan bien. - Te soltó tendidas sobre la cama después de uno de los primeros encuentros apasionados.
    
    La conociste al poco de entrar al banco. Bea no pasa desapercibida. Había venido a buscar a su marido, pero estaba fuera en una reunión. La viste pasar delante de la caja hacia el despacho del director y te diste cuenta que te miró de soslayo. Un escalofrío recorrió tu cuerpo. En ese momento decidiste que iba a ser tuya. Siempre has tenido un sexto sentido para estas cosas, claro que teniendo tu físico es fácil no fallar. Le pediste a un compañero que ocupase tu lugar mientras ibas al baño. Cogiste una carpeta con folios en blanco y decidida te plantaste frente a la puerta del despacho de Ramiro. Llamaste y entraste sin esperar respuesta. Bea se giró sorprendida y tu le dijiste que pensabas que estaba Ramiro y que le traías unos documentos. Te miró de arriba a abajo y esbozó una sonrisa.
    
    Soy Bea - dijo - la mujer de Ramiro. Y tú eres?
    
    Ana. Soy Ana. Acabo de empezar a trabajar, llevo solo un mes. Estoy de cajera. - te presentaste mostrando la mejor de tus sonrisas. Sabes hacerlo muy bien.
    
    Se acercó a ti, y te dio un par de besos. Es un poco más alta que tú, y fue la primera vez que tu mirada se quedó ...
    ... abstraída en su iris verde hipnotizador. Ella se dio cuenta del efecto que causó en tí. Te cogió la carpeta de la mano.
    
    Muchas gracias Ana. Ya se lo pongo yo en la mesa. Eres un encanto. Ha sido un placer conocerte. Seguro que nos veremos mas veces.
    
    Tuviste que hacer un esfuerzo para no lanzarte sobre sus sensuales labios. Sonreíste y diste media vuelta. Cuando estabas accionando el picaporte Bea te pregunto.
    
    ¿Sueles traer a mi marido carpetas con folios en blanco muy a menudo?
    
    No te atreviste a darte la vuelta. Estabas helada. Oías sus pasos acercándose. Inspiraste profundamente, intentando coger valor para darte la vuelta y mirarla.
    
    Mañana vendré sobre esta hora también. Se que Ramiro no estará, pero me gustaría muchísimo que tu y yo escribiéramos juntas los primeros versos sobre el papel en blanco.
    
    Te sentiste como el cazador cazado. Te giraste repentinamente, le diste un suave beso en los labios y saliste de la habitación. ¡Joder con la rubia! Te había puesto a cien. Volviste a tu puesto con una sensación extraña. Salió sin mirarte a los pocos minutos. Al día siguiente entraste sin llamar. Te estaba esperando.
    
    Ana quiero que sepas que nunca he estado con una mujer. He fantaseado con ello muchas veces, pero ayer al verte tras el cristal, sentí algo, como un flechazo, y luego apareciste y supe que tú también lo habías sentido. Por favor no te rías de mi, no se muy bien que tengo que hacer ni que quieres que haga..
    
    No la dejaste seguir hablando. La besaste ...
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