1. Relato de una traición (3 - final)


    Fecha: 01/10/2026, Categorías: Confesiones Autor: roxisexy71, Fuente: CuentoRelatos

    ... abiertas para recibir su pija lo más adentro posible.
    
    No lo mencioné antes, pero su pija tiene un buen tamaño, de un largo apenas superior a la media pero lo mejor es que es gruesa y venosa.
    
    Él estaba como un animal, me estaba culeando con fuerza y su respiración era super agitada, era un toro, sus manos se cerraban fuerte en mis caderas llevándome hacia él en cada estocada, “¿Te gusta Ro?, ¿te gusta como te meto la pija en el orto? Abrime el orto, dale abrilo bien, ese orto todo cogido que tenés bien de puta Ro, te gusta que te hagan el culo ¿no?” Me decía todas esas cosas, con voz entrecortada y respiración agitada. “Si, dale, toda, metela toda, haceme bien el culo Ale, dale, cogeme el orto bien cogido Ale” respondía yo como podía, en medio de mis gemidos y sacudida por las embestidas que me daba por detrás con mi cara de costado aplastada contra el asiento del sillón.
    
    Que buena culeada me estaba dando, mi culo ya ardía de tanto que la hacía entrar y salir tan fuerte y rápido.
    
    Yo me frotaba mi clítoris y fantaseaba que mi novio me diera pija por la boca mientras me veía coger con su amigo, estaba muy puerca, muy puta.
    
    Cuando lo sentí estallar con una potente acabada dentro de mi culo yo acompañé con un orgasmo y me olía mis manos con olor a sexo y sentía su pene tener sus espasmos dentro de mis entrañas largando los últimos chorros de semen.
    
    Volcado ...
    ... sobre mí, exhausto, cuando su pija comenzó a achicarse la sacó de mi culo, que abierto como estaba comenzó a dejar caer el abundante semen que tenía adentro. Por suerte se dio cuenta y atajó con su mano para que no cayera sobre el sillón.
    
    Yo estaba cansada pero satisfecha, la culeada había sido fantástica y el mejor final que podía imaginar, aunque deseaba quedarme descansando en sus brazos decidí ir a darme una ducha pero antes le chupe los restos de semen de su mano, bien puerca, mirándolo a los ojos y luego metí apenas mis dedos en mi concha y se los día a chupar a él. “Me voy a bañar, te dejo este sabor de regalo” le dije y me fui al trote al baño.
    
    Él se fue a bañar al otro baño y cuando yo salí ahora con otro bikini, aún pequeño pero más normalito que el anterior, él ya estaba preparando el fuego para hacer el asado.
    
    Nuestras parejas, mi amiga y su amigo regresaron cuando ya estaban las achiras, los chorizos y la carne en la parrilla.
    
    Todo transcurrió con normalidad luego, nadie sospechó nada, nosotros no hicimos nada diferente, pero la traición se había consumado, la barrera se había roto y por supuesto fue la primera pero no la última vez que garchamos con Alejandro. Nunca voy a decir que lo que hacíamos el amor, cogíamos, teníamos sexo animal y morboso, yo la mas puta y él el mas degenerado, ambos amigos traicioneros, lo que nos daba mas morbo aun. 
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