1. Vacaciones en un hotel para adultos (8)


    Fecha: 01/10/2026, Categorías: Intercambios Autor: Laucinom, Fuente: TodoRelatos

    ... nuestros hijos, sufrirían si sus amigos se enteraban, pues seguro hablarían de manera poco respetuosa, además también estaban nuestros padres, eran tan religiosos y retrógrados en su pensamiento, que seguro gritarían al cielo, preguntando qué hicieron mal en su vida.
    
    ·Te entiendo, creo que pienso lo mismo que tú. – Dije, con un sesenta por ciento de convencimiento.
    
    ·Que bueno, no me veo publicando que somos swinger o algo por el estilo.
    
    ·Entonces ¿qué haremos al volver?
    
    ·¿A qué te refieres? Dijo Natasha con cara de perdida.
    
    ·¿Haremos que nada pasó?
    
    ·Supongo que recordaremos esto y nos excitaremos, pero después de devorarnos volveremos a ser los tradicionales de siempre.
    
    ·Entiendo, espero que esto no genere inseguridades entre nosotros.
    
    ·Yo también. - Dijo ella pensativa
    
    ·Y los días que nos quedan, ¿qué haremos?
    
    ·Pensaba que podríamos conocer más gente, pero esta vez no dejaré que nadie toque mi culo, solo será para mi hombre y quién tu decidas.
    
    ·Quizás pueda compartirlo de vez en cuando, prefiero tu corazón.
    
    ·Lindo.
    
    Nos dimos un beso a modo de cerrar un trato, el acuerdo era disfrutar al máximo los últimos días y como un sentenciado a muerte, esperar la llegada del día fatal de volver a la cruda realidad.
    
    Los siguientes días los pasamos de una manera menos frenética, claro que follamos nuevamente con los alemanes y también algunos de sus amigos, con los que jugamos al juego de los dados, lo que generó un ambiente súper picante y lleno ...
    ... de morbo, exceptuando el hecho de que no llegamos a follar con nadie distinto a nuestros amigos.
    
    Cuando llegó el "día D", el regreso a casa se convirtió en una marea de emociones. Por un lado, nuestros amigos, que todavía se quedarían unos días más, nos abrazaron con una intimidad que solo se siente con aquellos que conoces de toda la vida. Nunca, ni siquiera hasta hoy, he vuelto a experimentar una amistad tan intensa y fugaz como la que nació en ese lugar. Aunque intercambiamos direcciones y números de teléfono, ambos sabíamos que las posibilidades de volver a vernos eran escasas, a menos que, por un capricho del destino, volviéramos a coincidir en nuestro paraíso.
    
    Por otro lado, después de este periodo que pareció durar un año, el corazón me dolía al pensar en mis hijos. Los extrañaba de una forma abrumadora. Esas videollamadas no lograban llenar el vacío de sus risas y sus ocurrencias. Mi mente no paraba de ir de un lado a otro, saltando entre la alegría de las vacaciones y la tristeza de volver. Las emociones eran tan fuertes que sentí que iba a romper a llorar en cualquier momento. Natasha tampoco era la excepción. La vi abrazar a Kristín con lágrimas en los ojos, prometiéndole que se volverían a ver. Era una promesa cargada de esperanza, aunque la razón nos susurrara lo contrario.
    
    Al llegar a nuestro hogar, sentimos que volvíamos a una vida diferente, no éramos los mismos, no podíamos dejar atrás lo que habíamos descubierto. Nuestras vacaciones habían acabado, ...