1. Mi primer puño en el culo (fisting)


    Fecha: 04/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Gays Sexo con Maduras Autor: Dtm56, Fuente: SexoSinTabues30

    ... entrado sólo hasta la punta del 5to dedo. Pero está vez el placer me tenía desesperado por tener toda la mano adentro.
    
    Carlos siguió intentado, pero llegando a los nudillos ya no pasaba más. Yo le ponía lubricante en la mano y alternaba entre comerme su verga y restregarla en mi cara. Después de unos minutos metiendo y sacando los dedos, empezó a hacer círculos mientras empujaba y yo sentía que moría, no sé si de placer o de dolor, era algo más allá de mí. A veces me movía hacia adelante como para safarme, pero con su otra mano Carlos me detenía o me regresaba.
    
    Después de un rato así y con mucho lubricante, Carlos atravesó los nudillos hasta la mitad de su palma. Yo grité, fue un grito agudo. No podría decir que sentí dolor, pero tampoco que fue placer. Es una sensación muy rara, como de llevar tu cuerpo al máximo.
    
    En ese punto tenía miedo de seguir, veía la mano izquierda de Carlos y aunque no era muy grande era gordita, no me imaginaba tener todo eso adentro, pero el mismo tiempo sentía la base de lo que quedaba afuera de mi culo y sentía un deseo inmenso de meterla.
    
    Carlos siguió intentando meter el resto y girando. Yo ya tenía poco razonamiento a ese punto e intenté agarrar el lubricante, que estaba un poco lejos, aún con su mano en mi culo, y en los movimientos terminé como incado sobre su mano. Se me ocurrió intentar sentarme en ella, después de rogarle que la sacara para poner más lubricante. Y así después de un rato logré que entrara toda su mano hasta ...
    ... el inicio de la muñeca.
    
    Cuando Carlos sintió que había entrado toda su mano, empezó a moverla para cogerme y no pude más, me caí de rodillas con su mano en mi culo y quedé con la cara sobre la cama y el culo parado. Él aprovechó para ponerse atrás de mi y mover mejor la mano (aunque aún lento). Ya no estoy seguro si yo estaba gimiendo, gritando o sólo con la boca abierta, me sentía en blanco como si no me pudiera mover.
    
    Después de un rato Carlos empezó a cogerme un poco más rápido con la mano mientras la empezaba a rotar o girar al mismo tiempo. Creo que cerró el puño, porque sentía cómo me rozaban sus nudillos en todos lados. Esa sensación fue diferente, ya no estaba en blanco solamente, con cada rotación me llegaba un impulso, un rayo o algo así, que hacía sentir que me estaba muriendo, sentía demasiado placer, al punto en el que no lo soportaba. Fue una sensación muy rara, me hacía retorcerme de verdad, me daba mucho placer pero al mismo tiempo cada impulso sentía que me desmayaba.
    
    En ese punto empecé a gritar «espera, espera por favor», aunque decir grito es mucho, era una voz ahogada, muy aguda y más bien era una suplica. Carlos no paraba, me puso una mano en la espalda para que dejara de retorcerme y yo no alcanzaba del todo su mano en mi culo para sacarla. Tampoco sabía si era buena idea safarme yo sólo moviéndome.
    
    Después de segundos o minutos de estar suplicando que parara, Carlos se detuvo. Sacó su mano con cuidado y yo sentía que me habían quitado algo, ...