1. El vecino mirón 2


    Fecha: 04/10/2026, Categorías: Voyerismo Autor: Mirado mirando, Fuente: TodoRelatos

    Como dije en la primera parte, desde el día que follamos sabiendo que el vecino nos observaba, este tío no perdía ocasión de estar en la terraza, a ver qué pescaba.
    
    Por motivos laborales, tuve que irme de viaje 4 días y le dije a mi mujer que fuera mala con el vecino, pero ella no estaba por la labor. Pese a ello salía a la terraza con vestido cortos y con gran escote, para que se le vieran las tetas si se agachaba. El vecino era capaz de hablar de filosofía con tal de tener a mi mujer a la vista.
    
    La primera noche de mi viaje, me contó mi mujer lo del vestido corto y las miradas guarras del paciente, que además le preguntaba por mi viaje y que él estaba a su servicio. Le pido que al día siguiente salga sin bragas a ver cómo reacciona el mirón. A ella le da vergüenza, y un poco de reparo al estar solas ella y nuestra hija, pero el vecino es perro ladrador, poco mordedor. Por la mañana recibo un vídeo de mi mujer con el vestidito y levantándoselo, mostrando que iba sin ropa interior, mostrando su coño carñoso depilado. La muy puta se lo había afeitado para que se lo viera bien.
    
    El día para mí fue calenturiento, pensando en lo que habría pasado en casa.
    
    Cuando hablamos por la noche me comentó que salió a regar las plantas y, tal y como levantaba la persiana, el vecino salió a darle los buenos días. Ella hizo lo posible para que se le notara la ausencia de bragas y sujetador y, por primera vez, se fijó en el bulto de la entrepierna del mirón, nada del otro mundo por ...
    ... lo que dijo. Por la tarde, después de trabajar volvió a salir a la terraza, pero vestida, por lo que el vecino, cuando salió, apenas le dió conversación. Estaba claro que quería su recompensa. Entonces le planteé la posibilidad de que usara el Satisfyer de forma que él pudiera verla. Me dijo que era un pervertido y un guarro, pero que le ponía cachonda la posibilidad de que él se asomara. Se fue al cuarto, cogió el aparatito y salió al salón. Hizo ruido con la persiana y escuchó al vecino salir. Venciendo su calentura a su vergüenza, se abrió de piernas, de forma que él pudiera verla, se acarició al principio y empezó a jugar con el aparato. Y mientras, me había colgado y había iniciado una videollamada conmigo, enfocando el teléfono apoyado en un mueble, para que también la viera. Utilizó una velocidad baja para durar más su exposición, mientras con la mano libre se pellizcaba los pezones. Yo no sé lo que hizo el vecino, me lo imagino, pero yo sé que me hice una paja brutal viendo a mi mujer masturbarse.
    
    Al día siguiente me comentó mi mujer que se cruzó con el vecino, que es mayor que nosotros, ya que supera los 65 años y no sabía dónde mirar, con lo cual, damos por sabido que la vió plenamente.
    
    A mi vuelta del viaje, cuando llegó el fin de semana, y aprovechando que nuestra hija se había ido a pasar el día a la playa, estuvimos toda la mañana jugando al gato y al ratón con el vecino, ya que hacíamos ruido para salir y en vez de mi mujer salía yo, a la siguiente, ella y ...
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