1. El despertar de la inocencia


    Fecha: 11/10/2026, Categorías: Incesto Autor: Rafva, Fuente: SexoSinTabues30

    La vida me ha dado mucho, me llamo Juan recién enviude por una fatalidad de la vida. Se llevó a mi mujer de solo 42 años, por esa maldita enfermedad llamada cáncer. Pero mi regalo era dos hijos maravillosos, Carlos de 14 y Maribel de 12años. Os preguntaréis si me planteo rehacer mi vida con otra mujer verdad? Pues la verdad en este momento solo pienso en ellos, creo que lo justo sería que buscará el amor de una madre pero me veo capaz de prescindir de ella. Mi trabajo me permite llegar a casa pronto, ya con la enfermedad de Montse cuidaba de mis dos tesoros prácticamente yo solo. Era una muerte anunciada y mis menesteres diarios ayudado por una sirvienta de día ,llevaba muy bien el día a día. Los niños buenos estudiantes me lo hacían aún más fácil. Desde el primer día ,dormíamos los tres en mi cama, bueno casi siempre. Carlos a veces prefería la intimidad de su cuarto, lógico ya estaba en la edad de hacerse sus pajitas en la intimidad. Pero mi Maribel era pura inocencia aún, dormía abrazada a mi cada día, eso al principio no era problema pero cada día me costaba más aceptarlo, su cuerpo se iba desarrollando sus pechos y su culo ya invitaban a alguna locura, me tenían preocupado la verdad. Maribel hija, no prefieres ir a tu habitación le dije un día? Papi porque me dices eso, yo te quiero y deseo estar contigo Es que hija al igual que tú hermano, seguro que necesitas tu intimidad, y no te sientas obligada ha hacerme compañía, yo solo deseo lo mejor para vosotros. Ella se quedó ...
    ... dubitativa, estoy seguro que más de una vez había observado mi ereccion, yo de siempre duermo en calzoncillos y sin nada en el torso. Bueno algún día si, pero mi cama es esta vale? Esa respuesta me gustó, yo también deseaba hacerme alguna paja antes de dormir y con ella allí era imposible. Los días siguientes ,ella se iba a su cuarto y eso ,me daba la intimidad que deseaba. Pero casi cada día venía a medianoche y volvía a meterse en mi cama. Nunca la oía llegar y más de una vez se encontraba con mi polla casi fuera del slip. Era domingo ese día Carlos madrugo y se fue a jugar a fútbol como era costumbre. Maribel ya se encontraba en mi cama, había llegado sigilosamente hacia un rato. Estaba como siempre semidesnudo con la colcha tapando mi sexo, ella a mi lado observándome, de reojo la veía pero me hacía el dormido. Papi hola buenos días, dándome un beso de buenas mañanas. Hola preciosa, no te oí llegar. Ella venía ese dia espléndida, con ropa interior muy sugerente ,sus pechos crecían cada día más y su culo era respingón y bien formado como el de su madre. Que deseas hacer hoy Maribel? Quedarme aquí contigo toda la mañana me dice. Yo empiezo ha hacerle cosquillas, eres una dormilona venga que el día es precioso. Ella jugando se pone encima mío, retirándose la sabana por el forcejeo. Su sexo roza mi polla y os lo juro el placer que sentía me nublaba la vista. Riendo intentaba sacármela de encima pero mi cabeza quería lo contrario. En un momento de lucidez la apartó cogiéndole ...
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