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Juegos del deseo - Ammy - Cena familiar 08
Fecha: 14/10/2026, Categorías: Incesto Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos
... en parte por la cadencia que trataba de imprimir en mis caderas y en parte por las violentas sacudidas que Eliot me provocaba con sus embestidas. Tal vez estaba perdiendo la razón al estar ahí, siendo usada por los hombres de mi vida, pero en medio de ese caos, mientras las manos de Eliot desgarraban mi camiseta y luego apretaban con mucha fuerza mis tetas, me vi a mí misma deseando que de alguna forma hubiera podido tener algo de intimidad con mi nieto, sin que nadie nos mirara, experimentar aquella faceta de hombre que estaba viniendo en mi boca, un sentimiento similar a lo que me provocó Chris cuando me tomó de las caderas y comenzó a moverse debajo de mí, penetrándome a su ritmo, bajando y subiendo despacio, dejándome sentir cómo entraba y salía, cómo su miembro se deslizaba acariciando con suavidad las paredes de mi vientre, siendo el amoroso hijo que siempre fue conmigo, dejándome creer que de alguna manera me podría perdonar por haber engañado a su padre como lo hice, mientras la ira de Eliot me sacudía desde atrás, haciéndome tanto daño como podía, provocándome dolores tan intensos que me hicieron llorar y gritar de sufrimiento, alaridos que se veían ahogados en el miembro de mi Jonhy, quien en algún momento decidió tomarme de la cabeza y comenzó a penetrarme moviendo sus caderas, acelerando el momento que Gacy nos ordenó alcanzar para poner fin a ese infame castigo. Sentir la leche de Jonhy derramándose en mi garganta, lengua y paladar, me confirmó que en ...
... realidad me hubiera encantado conocer esa versión madura de mi nieto en otra circunstancia, porque experimentar el sabor de su leche fue magnifico, delicioso, me hacía querer que algo más pasara con mi Jonhy mientras experimentaba ese lindo amor que había entre mi nieto y yo, el cual se hizo presente en esa forma tan hermosa como acarició mi cabello, en esa manera sutil y cuidadosa manera como se deslizó fuera de mi boca después de que le dedicara unos segundos a la tarea de limpiar su pene con mi lengua, antes de que se apartara de mí, despacio, bajándose de la cama para luego quedarse ahí parado, sin alejarse de mi lado, como queriendo que supiera que estaba ahí para mí, mientras Eliot me empujaba de la espalda para que tuviera que apoyar mis manos en el colchón, antes de que lo sintiera subiéndose a la cama para recolocar su cuerpo y poder sodomizarme con más fuerza y una mayor profundidad, obligándome a soportar la tortura que ejerció sobre mi cuerpo, a gritar de dolor, a buscar la mano de mi nieto para sostenerla, para no sentirme sola en medio de todo lo que estaba pasando, de ese tumulto de sacudidas que me hacía moverme con más fuerza sobre Chris, quien parecía estar conmovido por el dolor que expresaba con mis gritos y con la forma como mi rostro se contorsionaba en gestos de sufrimiento. Mis dos hijos se movieron de distintas formas para terminar con el horrendo castigo que el juego me había impuesto, imprimiendo en cada uno de sus comportamientos aquella esencia que ...