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Yolanda y Roberto 7
Fecha: 17/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: sumisso1978, Fuente: TodoRelatos
... dentro. Después de un rato, Yolanda decidió llevar las cosas al siguiente nivel. "A cuatro patas, putita", ordenó, su voz firme y dominante. Roberto obedeció, colocándose en la posición requerida, su trasero en alto y su cabeza gacha. Yolanda se colocó detrás de él, su polla aún dura y erecta, y le introdujo un dildo en la boca, un sustituto de su propio miembro. "Chupa, Roberto", susurró Yolanda, mientras se posicionaba detrás de él. "Chupa este dildo como si fuera mi polla, mientras yo te follo duro por detrás". Roberto comenzó a chupar el dildo con fervor, su boca trabajando con la misma devoción que había mostrado con la polla de Yolanda. La sensación de ser penetrado por detrás, de sentir la polla de su ama entrando y saliendo de su ano, lo llevó al límite de la excitación. Su cuerpo temblaba, su respiración se aceleraba, y su mente se inundaba de sensaciones que lo transportaban a un estado de sumisión absoluta. Yolanda lo follaba con fuerza, su polla entrando y saliendo de su ano con un ritmo constante y poderoso. "Así me gusta, putita", gemía, su voz llena de placer y dominación. "Siente cómo te lleno, cómo te domino. Eres mía, Roberto, y siempre lo serás". Roberto, con el dildo en la boca y la polla de Yolanda en su ano, se sintió completamente poseído, entregado a su ama y a su voluntad. Su cuerpo era un instrumento de placer para Yolanda, y él estaba dispuesto a hacer todo lo que ella le ordenara. Yolanda volvió a la boca de Roberto, metiéndole ...
... su polla hasta el fondo de la garganta, sin contemplaciones, con un ritmo constante. Roberto, casi sin poder respirar sólo pensaba en tragar toda la polla de Yolanda, sin importar nada más en el mundo. En ese momento, Yolanda alcanzó su clímax, su polla explotando dentro de la garganta de Roberto, llenándolo con su semen caliente y espeso. "Traga, putita", susurró, mientras se retiraba suavemente. "Traga mi leche, siente cómo te llena y te marca como mía". Roberto, con la polla aún en la boca, tragó el semen de Yolanda, sintiendo cómo lo inundaba, cómo lo marcaba como su propiedad. La sensación fue abrumadora, una mezcla de humillación y excitación que lo dejó sin aliento. Yolanda lo abrazó, sus brazos rodeando su cuerpo feminizado, su polla aún dura y erecta. "Has sido un buen chico, Roberto", susurró, su voz llena de satisfacción. "Has aprendido a chupar pollas como se debe, y ahora eres mi chupapollas personal. Mi putita obediente y sumisa". Roberto, aún tembloroso y excitado, se dejó abrazar por su ama, sintiendo su calidez y su protección. Sabía que su transformación estaba completa, que había cruzado una línea de la que no había retorno. Era el chupapollas de Yolanda, su putita obediente, y estaba dispuesto a hacer todo lo que ella le ordenara para complacerla y satisfacer su obsesión. La habitación quedó en silencio, solo el sonido de sus respiraciones entrecortadas y el latido de sus corazones. Roberto, aún recomponiéndose, sintió la mano de Yolanda en su ...