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Caballo
Fecha: 19/10/2026, Categorías: Intercambios Sexo en Grupo Autor: Relator0817, Fuente: SexoSinTabues30
Teníamos ganas de ir a escuchar música y tomarnos unos tragos, así que terminamos yendo a Las Américas Video Bar, un sitio frente a la Torre de Cali, al que ocasionalmente íbamos. Logramos encontrar una mesa en una esquina bastante oscura en la que quedamos escondidos y además podíamos apreciar los videos que se proyectaban en una pantalla cercana. Mi esposo pidió una botella de ron, que fuimos consumiendo mientras escuchábamos música de Chayanne, Juan Gabriel, Raphael, Pandora, y todas esas baladas que nos gustaban. Charlamos sobre nuestras hijas, los negocios, el trabajo, las vacaciones que vendrían, mientras el licor nos tenia contentos y dicharacheros. En una mesa vecina, estaban en tal algarabía, hablando de política y arriándole la madre a Petro. En una salida al baño, Raúl se encontró con Jorge, un ingeniero con el que trabajó en una firma a la que había pertenecido en el pasado y con el que trabó una buena amistad. Le apodaban «el caballo». Cuando le dijo que había ido solo, pero que se iba porque no había encontrado mesa; mi esposo lo invito a que nos acompañara en nuestra mesa. Al llegar me dijo: Amor, te presentó a caballo. Jorge, dijo él; Pamela, le respondí y se sentó. Nos contó que se había separado de su esposa, de donde estaba trabajando ahora, pero que estaba aplicando a un puesto en Medellín. Caballo pidió una botella de tequila, mientras nosotros terminábamos nuestra botella de ron. Jorge, era un hombre moreno, grande, corpulento, rondando quizá los ...
... cuarenta y tantos años, de buenos modales, carismático y buena gente, con el que congenie rápidamente. Al acabar nuestra botella de ron, íbamos a pedir otra, pero Caballo nos dijo que lo acompañáramos con el tequila, pues una botella era mucho para él solo, y así, mezclamos de ron a tequila. Ya un poco cogiditos de los tragos, Caballo nos confesó que se separó de su mujer, pues una noche llegó a su casa más temprano, y la encontró teniendo relaciones con dos hombres a la vez. Lo insólito fue que se ocultó para ver como se cogían a su esposa, mientras él en la oscuridad se masturbaba, disfrutando con lujuria de la escena que le brindaba su mujer. Caballo se puso nostálgico con el tema, y se fue para el baño. Estando solos, comentábamos el asunto con mi esposo, a quien le pregunté, que porque a Jorge, le decían «Caballo». Me contó que, en una oportunidad, que habían participado en un torneo de futbol en la oficina, al estar en los vestidores duchándose, otro amigo lo bautizó así por el tamaño de su miembro que sin estar erecto parecía como el de un caballo. Raúl mencionó que él decía que su aparato alcanzaba los 34 centímetros, a lo que refuté que eso debía ser mentira, que no podía ser. Jorge regresó a la mesa, y continuamos charlando, mientras seguíamos tomando el tequila que se iba consumiendo. Mientras charlábamos, no dejaba de pensar en la verga de un caballo, esa tranca colgante de los equinos. La imagen no se me salía de la cabeza. Me levanté y me excusé para ir al ...