1. Irene, dominante en la oficina y sumisa en casa


    Fecha: 19/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Deneb, Fuente: TodoRelatos

    Irene, dominante en la oficina y sumisa con su marido y su amigo.
    
    Capítulo 1: Introducción
    
    Mientras monto a Irene por detrás, rememoro las fantásticas vacaciones de verano en el norte de España, en compañía de la zorra de mi mujer y mi amigo Oscar. Como verá el lector, las cosas salieron tal y como estaban previstas y tanto yo, Miguel, como mi mujer Irene y Oscar, vivimos unos días que nunca olvidaremos y que con solo recordarlo reactiva el fuego en mi interior.
    
    Como en mi anterior serie de relatos, “Mi vecina Inma, la mujer de mi mejor amigo”, que ya acumula más de 175.000 lecturas”, vamos a cocinar a fuego lento para el cada bocado de la historia resulte más apetitosa. Comencemos, por tanto, presentando a los tres protagonistas:
    
    Irene:
    
    Son las 7:00 a.m. Irene, frente al espejo, pinta sus labios con un color rojo intenso que hace juegos con sus uñas de manos y pies, ya enfundados éstos en unos bonitos pantys sin costura, de esos de no menos de 30 euros que tanto le gusta a su marido regalarle y que los luzca tanto en casa, antes de follarla, como sobre todo cuando salen por ahí de fiesta por Madrid. Irene sabe que a su marido le gustar exhibir a su mujercita y de ello son también partícipes los vecinos que no pierden la oportunidad de asomarse por la terraza a la hora en la que, tras la cena, el matrimonio suele ir a pasear, pues las transparencias suelen ser la nota predominante del vestuario de su sexy vecina.
    
    Regresando a esa mañana, Irene se sube una ...
    ... ajustada falda gris de tipo tubo que marca muy bien su prominente cintura.
    
    Hoy va a ser un día caluroso, por lo que la falda es más corta de lo habitual, al menos medio palmo por encima de la rodilla, de tal forma que Irene sabe que cuando se siente en la silla de 2000 euros de su flamante despacho de Directora de Recursos Humano, con paredes de cristal, dará un buen espectáculo para todos los machos de la oficina que pasen por allí.
    
    Impecable, como todos los días, completa su vestuario con lencería blanca de encaje que deja ver el vello de su coño moreno, arreglado, pero nunca al 100 % depilado, ya que así es como le gusta a Miguel el coño de su mujer. Por último, se enfunda una camisa de seda beis, se sube a sus tacones de 8 centímetros y dando un beso a Miguel, que sigue en la cama, se despiden. El ruido de los tacones de Irene contrasta con el silencio de la casa tan temprano, pero a Miguel, lejos de molestarle, siempre le ha excitado ese sonido como de cascos de su yegua.
    
    Subida en su flamante nuevo Mercedes SLK, Irene se dirige a la oficina, escuchando música italiana y canturreando alegremente. El idioma italiano siempre le ha parecido muy sensual.
    
    Aunque hoy es el último día antes de las vacaciones, Irene va pensando en que tiene que “calzarse” es decir, despedí, a dos tíos que han demostrado bajo rendimiento en sus puestos. La idea de, como se dice a veces, “follarse” a dos hombres esa mañana, siempre le hace cierta gracia a Irene, que, en la oficina, ...
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